Los tres Reyes Magos de la fusión

  • lManuel Lombo, Ismael Jordi y Jesús Méndez suman manaña sus voces en el Gran Teatro en el concierto '¡Que suenen con alegría!, con el que se encuentran de gira por Andalucía

"Resulta que los Reyes Magos van a ser de la Plazuela". Un bromista Jesús Méndez rasca en las últimas perlas del libro La infancia de Jesús, de Benedicto XVI. El cantaor, entre tanto, juguetea con la percusión. Tiene ritmo el chaval. Por otro lado, Ismael Jordi, mandarina en una mano y botella de agua en la otra, habla y exagera la charla con su voz de tenor. Abre la boca e impone. El escenario es un no parar. Los instrumentos esperan. Llega el cantante Manuel Lombo. Ya estamos todos. Hay ganas de empezar.

Son los ensayos del concierto navideño ¡Que suenen con alegría!, que pondrán mañana sobre las tablas del Gran Teatro estos tres artistas y en el que se funden el canto lírico, la canción española y el flamenco. Tres nombres, de altura, que se fusionan por primera vez en el escenario para ofertar una propuesta artística concebida como una novedosa y genuina alternativa a la programación músico-vocal habitual del período navideño. Para Jesús Méndez estas Fiestas son especiales y diferentes, "porque en este concierto vamos a hacer cosas que nunca hemos hecho. Lo estamos trabajando mucho y está quedando bastante bonito".

¡Que suenen con alegría! tendrá un carácter eminentemente popular, ya que propondrá un repertorio musical tradicional reconocible por el gran público; aunque ofrecido en versiones inéditas y cuidadísimas. Un proyecto, acompañado de piano, guitarra, violín, violonchelo y percusiones, que cuenta con la dirección de escena del cordobés Francisco López, el asesoramiento artístico de Juan Pedro Aladro, coautor de la idea y director de la archiconocida colección Así canta nuestra tierra en Navidad; y los arreglos musicales de Santiago Lara, Julio Lozano, Antonio Gallardo Quirós, María de los Ángeles Rubio y Miguel Ángel López.

El espectáculo incluye propuestas musicales reconocibles y asimilables por el gran público, dado el origen folclórico y tradicional del repertorio que sus protagonistas interpretan en solitario, a dúo o en terceto. De esta forma, el programa incluye piezas tan populares como Una pandereta suena, Adeste Fideles, El Tamborilero, Los peregrinitos, Al rey de los cielos, Mañanita de diciembre o Campanilleros, entre otras, hasta llegar a una veintena de villancicos y canciones navideñas que están en la memoria colectiva de todos. Tanto los intérpretes como los arreglos del repertorio exploran las vertientes más entrañables y festivas de este tipo de composiciones.

Y mientras cantan , los artistas reconocen que les vienen a la cabeza muchos recuerdos de su niñez, a través de estos villancicos. "Por ahí fuera no se vive tanto la Navidad. Todos estos villancicos forman parte de mi vida", cuenta Ismael. Y Jesús, que canta además por La Paquera, dice que le recuerda a la familia. Y a ella.

Un espectáculo que llega en momentos difíciles, en el remolino de la crisis. "Espero que este espectáculo -asegura Ismael- sirva para que durante dos horas nos olvidemos de los problemas. Y si es así, pues satisfechos todos". "Claro -añade Jesús-, además en unas Fiestas que son para los niños, en uno año en que muchos padres no van a poder darle todos los Reyes que quisieran a sus hijos. Trataremos de dar la mayor alegría posible".

Es la primera vez que estos tres artistas hacen este tipo de espectáculo. "Sí, estamos teniendo muy buena venta de entradas. Cuando las cosas se hacen bien y de calidad, todo se puede sumar. Ópera, flamenco... Son experiencias de futuro. O salimos peleados" (ríen).

Y de fondo, Manuel Lombo prueba voces. "Ya llevo algunas Navidades especiales porque hace tres años saqué un disco de villancicos con el que hemos girado y sigo teniendo conciertos que voy a compaginar. Este año se une compartir escenario con dos personas a las que admiro mucho y que son grandes artistas. Creo que les llevo ventaja porque para mí va a ser doblemente especial". Suena el violín. Hay que recordar que la primera canción que Lombo cantó en público fue Dime niño, que interpreta además en esta cita. "Imagínate si me vienen recuerdos", se emociona. "La gente mayor cuenta, en los tiempos difíciles que corren, que hace falta música para curar el alma y los sentidos, luchar contra las penas. El esfuerzo de pagar una entrada, venir... Creo que la gente se irá, aunque con los mismos problemas, algo más feliz. Con este concierto queremos transmitir cosas positivas", concluye.

"Es una perspectiva distinta sobre un repertorio y una cultura. Tres voces tan especiales, que dotará de mucho colorido a la velada", apunta Francisco López, a punto de encarar una larga tarde de ensayos. La labor "ha sido compleja, porque hay que tener en cuenta que los temas son versionados, son arreglos. Probar, adaptar a voces distintas los instrumentos... Pero al mismo tiempo, ha sido alentador. Pasaban los días y todo iba cobrando sentido". A López, como hombre de pueblo, de la provincia de Córdoba, estas fechas le traen recuerdos entrañables de su infancia. "Ese tiempo en el que nos juntábamos, cantábamos y comíamos perrunas o pestiños. No era lo habitual a lo largo del año. Forma parte de un paisaje sentimental que nunca se acaba de abandonar y de alguna manera este concierto es ese viaje a ese tiempo".

La gira ¡Que suenen con alegría! , que ya ha pasado porJerez y La Línea, finalizará en el Nuevo Auditorio de Fibes de Sevilla el día 20 de diciembre.

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