Fiestas en honor a San José

Dos orejas para Jorge Martínez en una tarde fría y con varios sustos en Abrucena

  • El alumno de la Escuela Taurina de Almería desorejó a su segundo, el que cerró la novillada, tras una voluntariosa faena

  • El primero de la tarde saltó al callejón y creó el pánico y las risas

Desplante de Jorge Martínez. Desplante de Jorge Martínez.

Desplante de Jorge Martínez. / Javi Alonso

Con algo de retraso arrancó el primero de los dos festejos taurinos organizados en Abrucena con motivo de sus fiestas patronales. La Banda de Música del municipio anunció el inicio de la novillada cuando el reloj marcaba las seis y media de la tarde. Junto a la formación musical también desfilaron las damas y reinas de las fiestas.

El primer novillo de la tarde, de Roque Jiménez, fue para el novillero Diego García, de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo (Madrid). No pudo lucirse con el capote ante un novillo que buscó las tablas y que, incluso, saltó al callejón creando el primer momento de pánico -aunque también de algunas risas por parte del respetable- de la tarde. Jorge Martínez si que pudo lucirse con el capote en el quite al mismo. Complicado novillo este primero de la tarde, que no dejó al madrileño lucirse con la muleta, desarmándolo en varias ocasiones. Tras tres pinchazos logró una estocada saliéndose de la suerte. Volvió a entrar con la espada y tuvo que descabellar hasta que el novillo se arrodilló.

El alumno de la Escuela Taurina de Almería, Jorge Martínez, recibió al segundo de la tarde, del mismo hierro, con temple y firmeza. Dejó destellos de su torería desde el principio el novillero de Totana ante un enemigo también complicado. Tras un difícil tercio de banderillas, cogió la muleta Jorge Martínez y brindó el novillo a José Cabrera. Estuvo entregado Martínez y cuajó buenas series por el derecho ante un astado que le dio algún susto que otro. Fue gustándose poco a poco el alumno de la Escuela de Almería y creciéndose cuando el novillo le comió terreno. Concluyó su faena con una serie por la derecha que levantó los olés del respetable. Tras entrar a matar en tres ocasiones y un aviso, se arrodilló el toro.

Diego García, de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo. Diego García, de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo.

Diego García, de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo. / Javi Alonso

Tras la ‘protocolaria’ merienda tan arraigada en toda nuestra provincia almeriense, se reanudó la novillada con el tercero de la tarde. De recibo, estuvo mejor el madrileño con varias chicuelinas. El quite lo realizó el sobresaliente Víctor Acebo, también alumno de la Escuela Taurina de Almería. Brindó el novillo al público tras otro complicado tercio de banderillas. Se gustó el madrileño con se segundo de la tarde con vistosos molinetes y buenos muletazos por el izquierdo. No estuvo acertado con la espada, pinchando en repetidas ocasiones. Tuvo que descabellar para que su enemigo se arrodillase, tras un aviso.

Jorge Martínez lidió al último de la novillada. Lo recibió con una media larga de rodillas que levantó los aplausos de los aficionados. Realizó un quite por chicuelinas el sobresaliente Víctor Acebo antes del tercio de banderillas. Se sobrepuso Martínez a un novillo que no se lo pudo nada fácil que le dio varios sustos. Logró desorejar al novillo tras una gran estocada con la que se arrodilló el morlaco. El alcalde Antonio Torres, que hizo las labores de presidente, le otorgó las dos únicas orejas de la tarde. Hoy, segunda cita taurina.

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