Entrevista. Manuel Escribano. Matador de toros

"Ha sido un año complicado y sin suerte por los toros"

  • El diestro sevillano, que rompe con El Tato –apoderado independiente– apuesta por un giro de 180 grados a su carrera para la próxima temporada

El matador de toros sevillano Manuel Escribano en la Plaza Nueva. El matador de toros sevillano Manuel Escribano en la Plaza Nueva.

El matador de toros sevillano Manuel Escribano en la Plaza Nueva. / Belén Vargas

Manuel Escribano, quien ha roto su relación profesional con Raúl Gracia El Tato, con el que caminaba de manera independiente, afirma que eso le ha supuesto un gran desgaste y quiere ahora el respaldo de una de las empresas del oligopolio taurino. Tras un año con pésima suerte en los toros ante corridas duras, el torero gerenense, quien en 2019 cumplirá tres lustros como matador de toros, analiza su situación actual, su carrera y expectativas.

–Manuel, ¿por qué la ruptura con El Tato?

–No hay un motivo determinado. Es más el cansancio de la lucha. Necesito acoplarme al sistema, estar apoyado por las empresas.

"La ruptura con El Tato es más por el cansancio de la lucha. Necesito estar apoyado por las empresas"

–¿Tiene previsto quién le apoderará?

–Más que previsto lo tengo pensado. Quiero una persona que esté día a día conmigo, pero que también yo pueda tener un colchón. Es muy difícil triunfar siempre en Sevilla y Madrid y más con las corridas que yo mato.

–Ha caminado de manera independiente con El Tato ¿Es la vuelta al sistema?

–Queramos o no el sistema es el que es. Todos sabemos que hay uno, José Tomás, que ha podido hacerlo. Los demás estamos en manos del sistema y es lo que funciona.

–¿Le ha supuesto mayor coste el ir por la vía independiente?

–Sí, claro. Ir a pecho descubierto cuesta mucho y lo he notado. Sin esa guerra, tendré más posibilidades de entrar en esas plazas de segunda, de torear más. El colchón es necesario.

–Me dijo en otra entrevista que “los empresarios tapan los huecos de las ferias con sus toreros”...

–Sí. Si no entras en ello tienes que ser imprescindible. Tienes que salir por la Puerta del Príncipe de Sevilla y por la Puerta Grande de Madrid. Y ni las figuras lo hacen todos los años en ambas plazas.

–¿Qué conclusiones ha extraído de la temporada?

–Ha sido un año complicado y sin suerte. La temporada está marcada por lo poco que me han embestido los toros. Nunca había tenido tan mala suerte. Para decir que el segundo toro de Bilbao, con mucho peligro y difícil, ha sido el mejor. Al menos pude decir algo y que me cogiera. Ese ha sido el bueno. Así es que imagínese los otros. Ni en los pueblos he tenido suerte. Únicamente uno de El Pilar en Mayorga y los dos de Alcurrucén en Fuenlabrada.

"Ir a pecho descubierto cuesta mucho y lo he notado. Sin esa guerra, tendré más posibilidades..."

–¿Qué ha sido lo mejor del año?

–Las tardes de Bilbao y Logroño –ambas con toros de Victorino Martín–. Y en Sevilla, cuando sonó la música en el capote. A ese victorino si no se para le hubiera podido cuajar una buena faena.

–¿Qué planteamiento tiene para 2019?

–Cerrar el apoderamiento e intentar triunfar en las plazas grandes.

–El próximo año cumple tres lustros de alternativa. Si mira hacia atrás ¿han salido las cosas como quería?

–No. Hay más cosas negativas que positivas. He vivido de todo. Desde el triunfo a dos cornadas casi mortales y he disfrutado en muchos momentos. Mi conclusiones siempre son en positivo porque todo eso me ha hecho duro.

–¿Qué ha sido lo más brillante?

–El poder resurgir con toros de Miura, conlas dos orejas de Datilero. Yel indulto a Cobradiezmos –de Victorino–.

–¿Y lo peor?

–Los primeros años de ostracismo total y las dos cornadas que me tuvieron al borde de la muerte, en Alicante y Sotillo de la Adrada.

–¿Qué espera ahora?

–Mantenerme en las primeras ferias y que el público disfrute con mi toreo.

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