Las Ventas | Vigésima corrida de la Feria de San Isidro Puerta Grande para Leonardo Hernández

  • El pacense corta una oreja a cada uno de sus toros y suma su décima salida a hombros en Las Ventas

  • Diego Ventura, que realizó la mejor faena, un trofeo

  • Juan Manuel Munera, que confirmó, de vacío

Leonardo Hernández, en su salida a hombros de la plaza de Las Ventas de Madrid. Leonardo Hernández, en su salida a hombros de la plaza de Las Ventas de Madrid.

Leonardo Hernández, en su salida a hombros de la plaza de Las Ventas de Madrid. / Efe

El rejoneador pacense Leonardo Hernández sumó su décima Puerta Grande, con un público generoso, para lo que fue decisivo el acierto en la suerte suprema en un festejo de rejones en el que la mejor faena la realizó, a su primer toro, Diego Ventura y en la que confirmó José Manuel Munera con una corrida de María Guiomar Cortés de Moura que en su conjunto dio buen juego y ofreció oportunidades a la terna para el éxito.

Leonardo Hernández, con el sosote segundo, realizó una faena con buenos mimbres lidiadores, principalmente a lomos de 'Enamorado'. Logró varios pasajes notables, como prender los palos tras citar de largo en un par ocasiones, en un quiebro sensacional o en una banderilla corta al violín. Mató de rejón y fue premiado con una oreja.

Ante el quinto, un toro suelto de salida y al que consintió en un principio, Hernández prendió un rejón de castigo para centrar al toro. Se lució con 'Calimocho', llevando prendido tras su cola al astado. Con 'Eco' prendió de punta a punta, calentando más al personal con lo accesorio, en ajustadas piruetas. Tras el epílogo de una rosa y una corta al violín, mató acertadamente de rejón, lo que fue decisivo para que fuera premiado con otra oreja, pasaporte para su salida a hombros.

El sevillano Diego Ventura anduvo como si estuviera en el patio de su casa. Con un dominio de la escena extraordinario, una cuadra de caballos fuera de lo común y su maestría contrastada consiguió un trofeo del segundo, un manso que quiso saltar al callejón tras recibir un primer rejón de castigo de salida, que el torero prendió frente a toriles. Luego, embistió con clase. Ventura se explayó en el toreo, especialmente montando a 'Nazarí', con el que llevó cosido al toro en una vuelta al ruedo completa de costado. Sobre este maravilloso castaño, lusitano, llegó a juguetear con el toro, que lamió con sus cuernos en varias ocasiones a la cabalgadura. Con 'Gitano' deleitó en un doble quiebro al violin. Y sobre el tordo 'Dólar' impactó cuando prendió un par a dos manos sin cabezada. Una rosa. Mató de rejón, en dos tiempos, arriba, que produjo un fuerte derrame y fue premiado con una merecida oreja.

Ventura logró ante el manejable quinto varios pasajes de altura, principalmente en el epílogo en un par a dos manos sobre Dólar, sin cabezada y en algún quiebro sobre 'Lío'. Con 'Sueño' templó en batidas por dentro muy ajustadas. Pero falló con el rejón de muerte y fue ovacionado.

El albacetense Juan Manuel Munera, una de las promesas del rejoneo actual, confirmó alternativa en una emotiva ceremonia, con Diego Ventura de padrino y Leonardo Hernández de testigo. Todavía verde, lo pasó mal principalmente en la suerte suprema y fundamentalmente con el verduguillo. Con el que abrió plaza, noble y al que le faltó fijeza, realizó una labor discreta, con varios tropiezos a las cabalgaduras y algún error al prender banderillas. Falló con los aceros.

Munera, ante el sexto, se mostró más centrado, menos nervioso y con más garra. Llegó mucho al público con el tordo 'Quitasueños' en un quiebro en una faena que remató pésimamente con los aceros para ser silenciado.

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