Entevista a Héctor Lozano

"Esta serie es bilingüe como la propia Cataluña"

  • El creador de 'Merlí' estrena 'spin off' universitario en Movistar +, 'Merlí. Sapere Aude', con Carlos Cuevas y María Pujalte

Carlos Cuevas, Pol, y María Pujalte en el claustro de la histórica universidad barcelonesa Carlos Cuevas, Pol, y María Pujalte en el claustro de la histórica universidad barcelonesa

Carlos Cuevas, Pol, y María Pujalte en el claustro de la histórica universidad barcelonesa / Movistar

Merlí es uno de los grandes títulos de ficción de la cadena autonómica TV3 y que se vio en La Sexta y en Netflix, sobre un profesor de filosofía y la relación con sus alumnos en el instituto.

La serie ha pasado ahora a las aulas universitarias con Pol Rubio, el personaje de Carlos Cuevas, tras terminar el bachillerato y decir adiós a ese profesor ya fallecido. La historia se convierte así en Merlí. Sapere Aude, spin off que desde este jueves se puede ver bajo demanda en la plataforma Movistar +, que ha tomado así el relevo de la cadena regional originaria.

Son ocho capítulos de una primera temporada con la producción al frente de nuevo de Héctor Lozano, quien traza para este periódico las líneas del nuevo argumento y donde María Pujalte es María Bolaño, profesora en crisis y madre de Laura, una joven con síndrome de Down, interpretada por Gloria Ramos, de Campeones.

–¿Por qué ha creado una secuela y no una continuación de la serie Merlí?

–No era cuestión de hacer un Merlí 4. Quedó en alto y cerró. Prefiero renovar y hacer un spin off, coger a un personaje, a Pol, como único protagonista. Carlos Cuevas tiene la fuerza de un gran prota. Es el proceso de crecimiento de Pol, un crecimiento que va de la mano de sus espectadores más jóvenes, aunque Merlí no era una serie “de instituto” sino “en un instituto”.

Los personaje de 'Merlí: sapere aude'

–Cuevas ha pasado antes por series como Cuéntame cómo pasó o 45 revoluciones ¿Regresó más maduro al plató de Merlí?

–Sí, Carlos se paseó por las Españas y volvió a casa y sus seguidores están encantados. Lo bueno de Merlí es que te encuentras en su audiencia a gente muy fiel de 50 o 60 años como adolescentes. El tema de la filosofía atrapa a los alumnos, de instituto o de universidad. Esta es una serie de alumnos inteligentes para un espectador también inteligente al que se le hace reflexionar.

–¿No le gustan las series “de instituto”?

–No me gustan las series típicas de lo que sea. Cuando ves una serie típica de jóvenes son réplicas, sabes qué vas a ver. Para el espectador de cualquier edad hay que trabajar con sorpresa, con imprevisión para quien.

–¿No tenemos ya Merlí, pero sí a una ‘Merlina’?

–Está ahí María Pujalte pero también hay otros profesores, porque seguimos a Pol. No buscaba una ‘Merlina’ como compensación o algo así. Yo también recomendaría que el espectador se fije en la profesora de Metafísica, Silvia Montoliu, que interpreta Eva Martín. En las clases de Lógica tenemos la sensación de que no entendemos lo que sucede, pero es fascinante... es como si todos fuéramos de nuevo a la universidad. Además todo se ambienta en un espacio precioso, el de la Universidad de Barcelona. La ciudad de Barcelona se hace más presente en los nuevos capítulos.

–¿Se considera responsable del aumento de vocaciones en el profesorado de Filosofía?

–Es un honor que me digan que gracias a Merlí han subido las matriculaciones. Ya pasó con las series de médicos o de periodistas.

–¿Cambia de registro la serie? ¿Al pasar a la vida adulta de los jóvenes es a hora más dramática?

–Se mantiene un tono de drama pero hay un poso de humor que me gusta que se respire en la mayor parte de las situaciones.

–Está rodada en dos idiomas españoles, catalán y castellano ¿puede sorprender al espectador?

–Es una serie bilingüe como la propia Cataluña, donde se alternan con naturalidad el catalan y el castellano y puede ser incluso en la misma frase. Es la convivencia de ambos idiomas, desde fuera a veces se observa como un problema cuando en realidad no es así. Yo recomendaría verla en la versión original y no doblada. Yo creo que casi todo se entiende sin recurrir a los subtítulos

–¿La situación política está presente?

–Con Merlí hemos huido siempre del contexto político catalán, aunque esté presente entre los propios estudiantes en la vida real. La política siempre está en en movimiento y pierde vigencia pronto lo que se pueda contar. Prefiero un relato intemporal, que supere a la realidad de un tiempo concreto.

Es un honor que me digan que gracias a Merlí han subido las matriculaciones. Ya pasó con las series de médicos o de periodistas

–La sexualidad es un componente fundamental en la historia.

Merlí siempre ha sido una serie a favor de la libertad sexual y su protagonista le da visibilidad.

–¿Lo que cuenta Merlí y su spin off procede de su propia experiencia como estudiante?

–Sí, en parte se basa en mi experiencia en el colegio. A mí los lunes me encantaban, porque me gustaba estar en las clases, y eso que fui repetidor en dos cursos.

–¿Tuvo usted a su propio Merlí?

–Yo estudié en el mismo centro de Sabadell de los 2 a los 19 años y me marcaron varios profesores. En parte ellos están en esos personajes docentes. Pero me marcó especialmente un profesor de Filosofía, muy carismático, que se refleja en mis series.

–¿Le gusta más esta secuela?

–Pol siempre está aprendiendo, como todo el equipo. Hemos madurado y por eso me gusta más el spi n off.

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