TV-Comunicación

"Todo lo que está pasando en Siria es similar a lo de 1937"

  • Canal Sur emitirá en 2013 la serie sobre el bombardeo coproducida con la ETB

Muchos lo descubrieron como el padre de Manolito Gafotas, pero para entonces ya tenía una intensa trayectoria teatral que siguió en el cine y en la televisión. Desde Ana y los siete a Cuéntame cómo pasó, Sin tetas no hay paraíso, Los Borgia o Tarancón, el gijonés Roberto Álvarez se ha convertido en uno de los rostros más emblemáticos de la interpretación española. Canal Sur estrenará el próximo año una miniserie sobre la Guerra Civil, Guernica bajo las bombas, en la que Álvarez interpreta al lehendakari José Antonio Aguirre, con el que guarda cierto parecido. En esta coproducción de la cadena andaluza con la autonómica vasca, estrenada en el pasado Festival de San Sebastián, se recrea lo sucedido en el bombardeo nazi sobre la localidad vizcaína en 1937 con una historia coral en la que se vislumbran los puntos de vista de supervivientes, políticos y militares. Sara Casasnovas, Antonio Dechent, Ramón Barea o Pep Tosar forman parte del reparto.

-Alguno dirá, "otra de la Guerra Civil", ¿Cómo es esta historia coral sobre el bombardeo de Guernica?

-Narra con bastante rigor histórico los hechos. Ya en el relato de esa misma barbarie está la reflexión de lo sucedido. En la guerra había dos bandos, pero con desiguales medios. La aviación alemana arrasó la ciudad de principio a fin y fue la prima vez que se efectuaba un bombardeo así contra la población civil. Conocí la ciudad y sé qué hubo historias personales aún peores de las que se narran en la miniserie. Todo lo que está pasando en Siria es algo similar a lo que pasó en 1937 y desde entonces la tragedia se ha repetido y repetido. Guernica removió las conciencias en su momento y ahora te quedas tan pancho ante la pantalla con lo que pasa en Siria, por ejemplo.

-Su parecido con Aguirre le ha llevado a interpretarle ¿Qué posición tiene su personaje en la historia de Guernica bajo las bombas?

-La verdad es que tenemos parecido. El primer plano de la serie es una historia romántica en torno a la que giran las tramas de los hechos históricos. El lehendakari Aguirre intentó que los países democráticos entraran en la guerra y utilizó el bombardeo como un acicate para llegara en ayuda de la República. Para muchos vascos Aguirre tiene un significado muy especial y he recibido muchas felicitaciones por esta interpretación. En 1937 el lehendakari ya ve la guerra perdida, huye del frente y observa que la intervención internacional era la única salida al conflicto. En la serie se habla de la relación que establece con un periodista, Stern, para que el mundo tome conciencia de lo que estaba pasando en España.

-¿Cómo se ve en la pantalla con este papel?

-Te sientes que estás viendo a otra persona, que no eres tú. Papeles como los de Guernica bajo las bombas tienen un carácter emotivo. Hay interpretaciones con mucha personalidad, sean del bando que sean, en una serie muy intensa que tiene dos capítulos.

-También fue una figura histórica reciente, José María Martín Patino, en Tarancón y se embarcó en la transición con Ochotorena, el amigo de Antonio Alcántara en Cuéntame cuando se mete en política ¿Regresará a la serie de TVE?

-Mi personaje estuvo dos temporadas, las de la trayectoria de Antonio en la alta política, con UCD. Nunca se sabe si puedes regresar, pero en principio la historia de Ochotorena concluye cuando Antonio deja su cargo. Cuéntame es la serie más vista, tiene un guión excelente y son evidentes las razones de por qué sigue año tras año.

-¿Qué diferencia a Cuéntame de otras series en la que usted ha trabajado?

-En Ganga tienen un sistema de trabajo muy cuidadoso para que la serie esté mimada. Los guiones están completamente hechos, trazados al milímetro, no hay posibilidad de que se trabaje en algún momento al tuntún. Tras finalizar cada temporada paran, reflexionan sobre lo que se ha hecho y lo que se pretende hacer, se escriben todo y tú empiezas la serie con un planteamiento cerrado. Sabes el camino que va a seguir tu personaje en todo momento y eso te permite interpretarlo de una manera global. Cuéntame presenta que hay mucha calidad en los guiones y que hay un espíritu creativo que se trabaja con más tiempo de lo habitual.

-Y cuando se ve en Ana y los siete, ahora que la serie se repone por las noches en Clan TVE, reniega de alguna manera de aquel papel.

-Nunca. No puedo renegar de Ana y los siete. Aquel papel de padre me dio mucha proyección y popularidad. Para mí fue un privilegio, tengo centenares de peticiones en las redes sociales de espectadores que la han seguido fuera de España. En Perú, México o Chile se ha estado emitiendo y me llegan todavía mensajes de aprecio desde esos países. La popularidad me ayudó a dejar de ser "un completo desconocido" y a no faltarme el trabajo.

-Además de Guernica... ¿qué otros trabajos ha grabado en este año?

-Voy a aparecer en Telecinco en la nueva temporada de Tierra de lobos. En cine hemos acabado la segunda parte Un franco, catorce pesetas, que se llamará Dos francos, cuarenta pesetas. Encarno a un señor que en esta ocasión se va a Suiza a evadir dinero. Y en teatro estoy con Hombres de 40, de Eduardo Galán.

-Su padre de Manolito Gafotas ha dejado muchas frases populares, como la de "que huele a choto". -Ja, ja. Sí, esa frase además define el rodaje de Manolito Gafotas, porque olíamos a choto. Se rodó con un calor sofocante, en bares de carretera perdidos por las provincias de Burgos o Valladolid. En el mismo Carabanchel, en una playa de Gerona que estaba infestada de mosquitos... la película se rodó en las condiciones más óptimas para lo que se quería contar. Y Adriana Ozores estaba sublime, como el resto. Es bonito cuando te identifican como el padre de Manolito Gafotas.

-De los calvos se dice que les falta credibilidad, atractivo. ¿Ha roto usted la tendencia?

-No lo sé. Para mí es un honor. En una gala de los Goya Antonia San Juan dijo sobre mí "y ahora, con ustedes, el calvo más atractivo", ja, ja.

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