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Sociedad

Por qué los mataderos son un foco de rebrote del coronavirus

  • La alarma ha saltado en Lleida pero la situación se extiende por otras comunidades y afecta también a países como Francia o Alemania

  • Los controles del Covid-19 se han centrado en las ciudades y estas instalaciones, ubicadas en polígonos y ámbitos de menor población, están convirtiéndose en uno de los mayores riesgos de la desescalada

Los mataderos están siendo un foco del rebrote del coronavirus. Los mataderos están siendo un foco del rebrote del coronavirus.

Los mataderos están siendo un foco del rebrote del coronavirus.

Ni siquiera durante la etapa más contagiosa de la crisis sanitaria del coronavirus han parado su actividad los mataderos, un sector donde se han repetido rebrotes de covid-19 debido a la confluencia de factores que aumentan el riesgo de contagio.

Las autoridades sanitarias se han centrado durante la desescalada en la seguridad y medidas de contención de las urbes y los espacios de mayor movilidad de personas; sin embargo, este tipo de instalaciones ubicadas en polígonos y ámbitos de menor población se han terminado convirtiendo en una de las mayores preocupaciones.

Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania o España han sido ejemplo en los últimos tiempos de esta mala praxis. La última alerta, precisamente, ha saltado en nuestro país, en la provincia catalana de Lleida, donde existen varias industrias agroalimentarias detrás de este dato preocupante.

Ya, a comienzos del mes de mayo, hubo 400 positivos en dos macro mataderos de la localidad de Binéfar (Huesca). Fue en el contexto del resultado de los test rápidos puestos en marcha por las mismas enseñas al detectarse algún caso sospechoso. Al repetir las pruebas de PCR el número se ha reducido sustancialmente a 35.

¿Por qué ocurre en los mataderos?

Según los expertos destacan algunos factores para el contagio en estos espacios.

Instalaciones masificadas

En estas fábricas es bastante difícil mantener la distancia de seguridad. Todos los empleados trabajan muy juntos durante muchas horas y comparten, además, zonas comunes.

Exigencia física

El trabajo en mataderos supone una alta exigencia física en la cadena de procesamiento, algo que no facilita la protección del personal que realiza constantemente movimientos bruscos a una enorme velocidad.

Condiciones ambientales

Al encontrarse a bajas temperaturas las instalaciones, puede favorecerse que el virus siga siendo efectivo durante un largo período de tiempo fuera del cuerpo.

Aerosoles y ruido

Según la revista Sciece, una hipótesis que va ganando terreno sería que la transmisión de la infección vírica puede realizarse mediante micropartículas -denominadas aerosoles- que se expulsan al hablar, permaneciendo en suspensión en el aire. En espacios ruidosos, como puede ser un matadero, hay que gritar y hablar vehementemente para escucharse.

Ventilación

De un estudio de la Universidad A&M de Texas se desprende que, si bien el aire puede dispersar los aerosoles, también es posible que los concentre en determinados lugares en base a la ubicación de la ventilación y la propia estructura de la planta del edificio.

Precariedad

Los mataderos ya no son el horror que eran los de principios del siglo XX, eso está claro. Aunque las instalaciones están todas adaptadas a la seguridad e higiene indispensables en el ámbito alimentario, el trabajo continúa siendo duro y lo realizan personas en condiciones de precariedad, compartiendo vivienda muchos de ellos y siendo transportados todos los días en autobuses hasta las plantas.

Exposición humana, no materia prima

Aunque algunos investigadores sugieran que la carne también puede ser vehículo de la infección, más allá de alguna correlación, no existen evidencias de que el Covid-19 se transmita a través de la materia prima. Es más que probable, aseguran los expertos, que ocurra entre trabajadores.

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