Día de los Bosques 2019 10 bosques de Andalucía para disfrutar en primavera

  • Andalucía atesora bosques sorprendentes por sus paisajes, flora y fauna. Bosques en la playa, en el bajo Guadalquivir, junto a la Alhambra o con rápidos y cascadas

Vista aérea de la Sierra de Grazalema. Vista aérea de la Sierra de Grazalema.

Vista aérea de la Sierra de Grazalema.

Imaginamos los bosques como grandes extensiones verdes, llenas de árboles frondosos y ricos el flora y fauna. Sin embargo, en Andalucía es posible disfrutar de bosques sorprendentes repartidos por toda la región que, en el Día de los Bosques, merecen ser destacados. 

Del pinar a escasos metros de la playa de Punta Umbría (Huelva), a la cascada de los Baños de Popea (Córdoba), pasando por los bosques de la Alhambra, aquí propones los 10 imprescindibles:

1. Pinares y Monte Gururú de La Puebla del Río (Sevilla) 

Pinares en La Puebla del Río (Sevilla). Pinares en La Puebla del Río (Sevilla).

Pinares en La Puebla del Río (Sevilla).

A pocos kilómetros de Sevilla capital, rodeado de marisma y arrozales se encuentra el bosque de pinos de La Puebla del Río-Aznalcázar. Estos pinares constituyen uno de los espacios forestales de mayor interés ecológico de la provincia sevillana. 

Por su extensión, densidad de arbolado y proximidad a otras zonas naturales de importancia como Doñana, el Corredor Verde del Guadiamar o la Dehesa de Abajo, estos pinares de La Puebla del Río y Aznalcázar se usan como zona de nidificación y de invernada por muchas especies de aves. 

Destaca en esta zona el llamado Monte Gurugú, frecuentado por corredores y ciclistas ya que sus cuestas y senderos son ideales para practicar deporte

2. Bosques de La Alhambra (Granada)

Una de las fuentes de los Bosques de La Alhambra, en Granada. Una de las fuentes de los Bosques de La Alhambra, en Granada.

Una de las fuentes de los Bosques de La Alhambra, en Granada.

Granada atesora un bosque silencioso, romántico e ideal para descansar en la misma ciudad. Los Bosques de la Alhambra, es una manera deliciosa de subir al monumental recinto. Se compone de tres paseos peatonales en los laterales; el derecho llleva hacia Torres Bermejas, el auditorio Manuel de Falla y el Carmen de los Mártires, mientras que el izquierdo, también llamado "Cuesta empedrada", partiendo junto a la Cruz devocional en mármol, de 1641, conduce al lado sur de la muralla de La Alhambra donde se encuentran sus diferentes accesos.

Estatuas, fuentes, arbolado y monumentos se funden en este remanso de paz a los pies de Granada. 

3. Baños de Popea en Córdoba

Cascada de los Baños de Popea, Córdoba. Cascada de los Baños de Popea, Córdoba.

Cascada de los Baños de Popea, Córdoba.

En el corazón de la Sierra Morena cordobesa, a escasa distancia del pequeño pueblo de Santa María de Trassierra se encuentran los Baños de Popea, un espacio natural de encanto singular.Se sitúa en el curso del arroyo Molino y cercano de su desembocadura en el río Guadiato, se trata de un tramo de pequeños saltos de agua y cascadas que se alternan con pequeños remansos. Durante el recorrido se podrán contemplar una serie de molinos de época árabe, entre los que destaca el Molino del Molinillo.

Durante el último tramo de la ruta los protagonistas son los alcornoques, broche final excepcional para este recorrido de dificultad media-baja

4. Paraje Natural Enebrales de Punta Umbría (Huelva)

Pinares de Punta Umbría, entre la playa y la montaña. Pinares de Punta Umbría, entre la playa y la montaña.

Pinares de Punta Umbría, entre la playa y la montaña.

Sorprende al visitante la densidad de los pinares de Punta Umbría (Huelva), a escasos metros de la playa y rodeados de dunas. 

Este paraje costero se extiende desde casco urbano de Punta Umbría y llega hasta playa de La Bota. Es un enclave de escasas dimensiones, pero de gran valor ecológico y belleza, ya que constituye uno de los pocos bosques mixtos de sabinas y enebros que se conservan en todo el litoral andaluz.

5. Pinsapar de Grazalema (Cádiz)

Pico del Reloj, en la Sierra de Grazalema, Cádiz. Pico del Reloj, en la Sierra de Grazalema, Cádiz.

Pico del Reloj, en la Sierra de Grazalema, Cádiz.

Un auténtico tesoro por su valor ecológico esconde la Sierra de Grazalema (Cádiz): su pinsapar. El pinsapo es una especie de abeto en peligro de extinción y que se da tan solo en esta zona y en la serranía de Ronda. 

Hasta el bosque de pinsapos se accede desde el municipio de Benamahoma. Comienza la ruta subiendo por una zona de pinos desde donde se divisa Grazalema y el pico del Reloj. Una vez se llega al pico  San Cristóbal, una montaña de 1554 metros de altura, comienza un paseo agradable y casi sin desnivel por el pinsapar, donde llamará la atención del senderista el cambio brusco del paisaje y la temperatura. 

6. Paraje de Cuadros en Jaén 

Paraje de Cuadros, Jaén. Paraje de Cuadros, Jaén.

Paraje de Cuadros, Jaén.

En el Parque Natural de Sierra Mágina, en Jaén, se sitúa Cuadros. Es famoso este paraje por poseer el mayor bosque de adelfas de toda la Península y uno de los más grandes de Europa. El visitante, siguiendo el sendero que parte del área recreativa, podrá visitar el nacimiento del río Cuadros, el adelfal y la cueva del agua.

El área recreativa dispone de numerosas mesas para merendar y un kiosco denominado la Casa de la Pradera, ideal para pasar un día de campo. Desde este lugar se puede observar la Torre de Cuadros, que en tiempos medievales vigilaba todo este valle.

7. Parque Natural de Los Alcornocales (Cádiz, Málaga)

Un corzo en el Parque Natural de Los Alcornocales. Un corzo en el Parque Natural de Los Alcornocales.

Un corzo en el Parque Natural de Los Alcornocales.

Este extenso espacio natural entre las provincias de Cádiz y Málaga ocupa una superficie protegida de 170.025 hectáreas, y, como su propio nombre indica, alberga el mayor y mejor conservado alcornocal de España y uno de los más importantes de todo el mundo.

Por este gran bosque de alcornoques y también a la abundancia de otras especies botánicas, fue declarado Parque Natural en 1989, aunque con anterioridad (1970) la zona malagueña del parque fue declarada Reserva Nacional de Caza.

8. Bosque de almendros de la Alpujarra granadina

Árboles en flor en el paisaje de la Alpujarra. Árboles en flor en el paisaje de la Alpujarra.

Árboles en flor en el paisaje de la Alpujarra.

La Alpujarra granadina se presenta llena de impresionantes paisajes de almendros, viñedos y bancales.

Su geografía, especialmente montañosa, ha provocado que sus pueblos se hayan adaptado a los desniveles, motivo por el que sus casas están escalonadas y orientadas al sur, para aprovechar el buen clima mediterráneo. El tiempo parece que se ha detenido en la Alpujarra.

Entre los municipios de esta comarca se encuentra Lanjarón, la Puerta de la Alpujarra, lugar ideal para relajarse en sus aguas mineromedicinales

9. El bosque de Cobre de Málaga 

El conocido como bosque de Cobre en Málaga. El conocido como bosque de Cobre en Málaga.

El conocido como bosque de Cobre en Málaga.

El bosque de Cobre debe su nombre al color de las hojas caducas de los castaños, ofreciendo una de las estampas otoñales más impresionantes del interior de la provincia de Málaga.

Un abanico de colores amarillos, marrones, naranjas y ocres que hacen del bosque de Cobre una de los paisajes naturales más curiosos de Málaga. Se encuentra en el Valle del Genal, en la Serranía de Ronda. 

En pocos kilómetros se podrá diferenciar dos paisajes muy distintos. Por un lado, un tramo calizo y con escasa vegetación. Por otra parte, se llega, antes de entrar en Igualeja, al gran castañar del Alto Genal.

10. Bosque de palmeras en Almería 

Palmeras junto a la isleta del Moro, Almería. Palmeras junto a la isleta del Moro, Almería.

Palmeras junto a la isleta del Moro, Almería.

En el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, existe un lugar en el que el visitante pisará primero la arena negra de sus playas, y después caminará entre un oasis poblado de pinos y palmeras.

Se trata de la Cala de los Toros (o Cala del Barranco Negro), que se encuentra en la carretera entre La Isleta y Rodalquilar, antes de subir al conocido Mirador de la Amatista, llamada así por la presencia de esta piedra semipreciosa.

Antes de acceder a este paraje de tranquilidad hay que atravesar una pequeña rambla de unos 700 metros aproximadamente, rodeada de pinos y palmeras que han convertido esta zona en un pequeño bosque en medio del desierto.

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