Cuaresma en Córdoba

Cuando la fe vence al coronavirus

  • Los fieles acuden en masa a su cita con El Rescatado tras la decisión de la hermandad de modificar el besapiés del Señor de Córdoba

Fieles oran y toman fotos ante Jesús Rescatado. Fieles oran y toman fotos ante Jesús Rescatado.

Fieles oran y toman fotos ante Jesús Rescatado. / Juan Ayala

Da igual que se no se permita besar los pies de Nuestro Padre Jesús Rescatado por miedo al contagio del coronavirus, los fieles del Señor de Córdoba, como cada año, responden en masa y acuden a acompañarlo el día en el que los estatutos de la hermandad radicada en la parroquia de los Padres de Gracia mandan que sea expuesto para esa alabanza de los fieles y devotos.

"Soy hermana desde niña y nunca falto a esta cita con mi Señor y hoy tampoco lo iba a hacer, aunque no se me permita besarlo, cosa que entiendo por la situación de riesgo que a nivel mundial se está viviendo", insiste Rosa Jiménez, quien ha acudido a la iglesia de los Padres Gracia acompañada de su marido. "Es lo mejor que se podía haber decidido ante una situación de crisis sanitaria como la que estamos viviendo", defiende él, Carlos Rodríguez. "Yo íi estaría dispuesta a besarlo si se me permitiera; El Rescatado significa mucho para mí y para mi familia; no entiendo por qué no se nos deja", sentencia la sexagenaria Carmen López.

La crisis sanitaria por el riesgo a contraer el coronavirus poco a poco se va extendiendo en el mundo cofrade y por  la Iglesia de Córdoba mientras el Obispado acaba de aconsejar a los párrocos de la Diócesis que retiren el agua bendecida en las pilas de los templos diocesanos para evitar contagios, y a los fieles cambiar el gesto de la paz durante la eucaristía por algún gesto reverencial.

De igual modo, aconseja que durante las celebraciones cuaresmales, que se prodigan en la Diócesis, se lleve a cabo la inclinación o la mirada para expresar la devoción a las imágenes expuestas en besapiés o besamanos. A los párrocos y sacerdotes diocesanos, el Obispado aconseja también lavarse las manos antes y después de ofrecer la comunión, indicación que se extiende para los ministros extraordinarios de la comunión.  

Todo ello en un día en el que, además, la Hermandad del Prendimiento celebra un acto de estas características en su sede de la parroquia del santuario de María Auxiliador y el Remedio de Ánimas en la suya de San Lorenzo. Ambas, sin prohibiciones de ningún tipo.

El Rescatado es la primera hermandad de Córdoba que modifica lo que debe ser un basapiés por miedo al coronavirus. "A pesar de ello no hemos notado que la afluencia de fieles haya sido menor", insiste el hermano mayor de la cofradía, Miguel Ángel Lopera. "Al ritmo que vamos, pasarán por aquí, al igual que otros años, miles de personas", añade. "Ante la alerta sanitaria y siguiendo las orientaciones del Ministerio de Sanidad, no hemos permitido el acto físico de besar los pies al Señor, ni tocarlo, aunque sí lo hemos expuesto en pública veneración. A pesar de las adversidades, hemos invitamos al pueblo de Córdoba a postrarse ante la venerada imagen del Rescatado", defiende.

Lopera se muestra convencido de que el coronavirus no hará peligrar la celebración de la Semana de Córdoba 2020. "Para nada peligra. Es obvio que en este acto, en el del besapies hayamos tomado decisiones, porque es un acto en el que puede haber contagios por el boca a boca, pero en el ersto de las actividades de la Cuaresma y la Semana Santa no tiene por qué, para nada", defiende.

Muy cerca de allí, el vicehermano mayor de la Hermandad del Prendimiento, Pedro Martínez, vive en primera persona el besamanos del titular de la hermandad radicada en el santuario de María Auxiliadora, un besamanos para el que no hay restricciones por coronavirus. "Todos los alumnos del Colegio Salesiano suelen pasar por aquí con sus profesores años tras año y están pasando", detalla. Martínez insiste en que el Señor del Prendimiento está expuesto en besamanos "y hemos dejado libertad a cada fiel que venga que decida lo que hace; hemos tomado todas la medidas necesarias de seguridad para que no ocurra nada", defiende.

Los efectos del coronavirus que condicionan actos de la Curesma y la Semana Santa de Córdoba no han hecho nada más que empezar. El pasado jueves La Hermandad de los Dolores anunció que cambiará el tradicional besapiés del Santísimo Cristo de la Sentencia del próximo domingo 8 de marzo por una reverencia ente la imagen del Señor. La corporación servita destacó que esta decisión "sigue las recomendaciones de las autoridades sanitarias ante la situación de alerta por el coronavirus, y con el fin de evitar contagios, sobre todo por los residentes de la Residencia de Nuestra Señora de los Dolores, pues son ellos los más vulnerables y con mayor riesgo ante el contagio".

Para este fin de semana hay anunciados besapies de las hermandades de El Amor, La Agonía, La Paz, El Calvario, El Buen Suceso, la Presentación al Pueblo y La Salud. De momento, ninguna de estas hermandades o agrupaciones han anunciado modificaciones en los mismos.

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