La Provincia · jueves Santo

Prendimientos, fervor y tradición

  • La devoción popular deja momentos de intensidad de Norte a Sur de la provincia en una jornada espléndida de Jueves Santo.

DÍA de prendimientos y de romanos, de fervor y de tradición de Norte a Sur de la provincia. El buen tiempo acompañó a engrandecer todavía más un jueves espléndido de procesiones, penitencia y tradiciones. Todo un festival de devoción y santería es el Jueves Santo en Lucena, donde cuatro hermandades realizan su estación de penitencia con la fórmula magistral de mezclar el clasicismo con el ímpetu de la juventud. La hermandad de la Santa Fe fue la primera en poner sus pasos en la calle; posteriormente, desde la parroquia de Santiago inició su estación de penitencia la Columna, una de las que concita mayor interés entre los aficionados al mundo de la santería. Tras ésta, llegó el turno del paso de palio de la Virgen de Paz y Esperanza. Uno de los momentos más intensos del recorrido fue el tránsito por la estrechísima calle Flores de Negrón, donde las cuadrillas se exprimen al máximo entre el gentío que se agolpa ante cada uno de los parigolones. También desfilaron Jesús Caído y la Sangre.

En Puente Genil, el Jueves Santo es también un día clave en el devenir de la Semana Mayor. La salida del paso de Nuestro Padre Jesús Preso coincidió prácticamente en el tiempo con el inicio de los desfiles del Imperio Romano, que constituye una verdadera seña de identidad en el municipio. El jueves, Día del Amor Fraterno en los cuarteles, fue una jornada en la que se pudo admirar la riqueza patrimonial del Señor Amarrado de la Columna y la grandiosidad del paso de la Virgen de la Esperanza.

Con el tradicional Prendimiento en la plaza de la Rosa, arrancó en Montilla la tarde. Cientos de personas se agolpan para asistir al acto de la traición de Judas en una jornada de bullicio que se cierra, ya a medianoche, con la procesión de la Misericordia. El llanete de San Sebastián, en silencio, aguanta la respiración durante la colocación del enorme crucificado en su paso, alumbrado por cuatro antorchas de fuego.

En Priego, el imponente paso de Jesús en la Columna fue el protagonista. Al atardecer, desde la iglesia de San Francisco daba comienzo el desfile procesional, que ponía en la calle también los pasos de la Santa Vera Cruz y la Esperanza. Poco a poco, las calles se llenaron de penitentes con túnicas blancas y capirotes verdes. Ya de madrugada, la Buena Muerte y los Dolores, en un austero desfile marcado por el silencio.

El Jueves Santo comienza en Cabra pasada la medianoche. Con el toque del cornetín, se abrían las puertas del colegio Niño Jesús para la procesión de la Expiración, un Cristo que sale sin paso, tumbado en su cruz y envuelto en el rezo del vía crucis. Ya de mañana, el misterio del Santo Traslado al Sepulcro partió desde la Asunción y, posteriormente, tres cofradías más se echaron a la calle: la Esperanza, que a causa de no poder sufragar su salida tuvo que decidir no realizar estación de penitencia el pasado año; la Columna y la Vera Cruz, que volvió a iniciar su cortejo penitencial en la iglesia de San Juan Bautista, su sede canónica.

En Baena, la Archicofradía de la Vera Cruz y Nuestro Padre Jesús del Prendimiento desfiló en la noche del Jueves Santo con todas sus imágenes tras la representación del Prendimiento a los pies de la torre del Castillo de la Almedina. Ya en la madrugada, hizo su acto penitencial el Cristo del Perdón, del que destacan su seriedad, solemnidad y sobriedad.

El Cristo de la Expiración, acompañado por una multitud de fieles y por música de capilla, volvió a deslumbrar por la austeridad de los enseres de su paso y por su sobrio discurrir en Palma del Río. La Madrugá, procesión que congrega al mayor número de nazarenos, estrenó nuevo palio en el paso de María Santísima de la Piedad y la cruz pectoral de la Virgen.

En Pozoblanco, la cofradía salesiana del Perdón y la Virgen de la Amargura protagonizó la noche del jueves, mientras que Villanueva de Córdoba mostró una vez más su devoción hacia el Nazareno, como también ocurrió en Peñarroya-Pueblonuevo. En el municipio del Guadiato también salieron a la calle la Esperanza, el Cristo de la Expiración y la Virgen de los Dolores, estos últimos acompañados por la banda de Amigos de la Corneta. La noche la cerraron el Cristo del Amor y la Amargura. La Santa Vera Crux, la cofradía más antigua de Montoro, y la Hermandad del Cristo de la Flagelación y la Virgen del Rosario hicieron el jueves su estación de penitencia. También el Imperio Romano, con más de 400 integrantes, protagonizó sus primeros desfiles. Destacó la escenificación del Prendimiento.

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