Coronavirus

La hematología en tiempos de Covid–19

  • Especialistas en Hematología analizan el impacto de la pandemia en la asistencia y los retos venideros

Equipo del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Valme, en Sevilla. Equipo del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Valme, en Sevilla.

Equipo del Servicio de Hematología del Hospital Universitario de Valme, en Sevilla. / Archivo

El estado de alarma provocado por la pandemia ha alterado el funcionamiento normal de todos los servicios hospitalarios. En el caso de la Hematología, los responsables de las unidades en los hospitales sevillanos, coinciden en subrayar que, pese a las dificultades, se ha podido dar respuesta a las necesidades de los pacientes gracias a la entrega de los profesionales, al carácter multidisciplinar de sus equipos y a las innovaciones de la telemedicina. Según explica José Antonio Pérez Simón, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, es inevitable que al suspender la actividad hospitalaria se hayan incrementado las listas de espera, pero para la Hematología no es así. “Al tratarse de, por ejemplo, pacientes con linfomas o mielomas, no podemos esperar. Pudimos mantener las consultas, ajustar las fechas de intervenciones, tratamientos y trasplantes y seguir con lo programado. Del mismo modo, la terapia celular CAR–T, se ha seguido administrando”.

El doctor José Antonio Perez Simón, del Hospital Virgen del Rocío. El doctor José Antonio Perez Simón, del Hospital Virgen del Rocío.

El doctor José Antonio Perez Simón, del Hospital Virgen del Rocío. / Archivo

Sobre la adaptación durante el confinamiento, “en estos meses hemos tenido que aprender sobre la marcha a desarrollar y utilizar herramientas para atender al paciente en casa y hemos realizado muchas consultas virtuales y telefónicas”. En su opinión, “aunque es un periodo corto para sacar conclusiones a largo plazo, los datos indican que la teleasistencia no ha tenido un impacto desfavorable en las complicaciones de los pacientes”. “Por tanto, hemos aprendido que esto es una herramienta que puede mejorar la calidad de vida de los pacientes, evita desplazamientos y tiempos de espera y puede descargar las consultas. De todos los cambios, la telemedicina es a buen seguro la que seguirá con nosotros”, subraya.

En este sentido, Alicia Rodríguez Fernández, jefa del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Virgen Macarena, en Sevilla, la actividad se ha mantenido al 100%. “Todos los profesionales sanitarios se han adaptado muy bien a todas las circunstancias, al teletrabajo, a los equipos de protección, a los nuevos protocolos, etc.…. Hemos tenido algún aislamiento preventivo entre nuestros profesionales, pero con muy poca incidencia en Hematología”.

La doctora Alicia Rodríguez y parte de su equipo . La doctora Alicia Rodríguez y parte de su equipo .

La doctora Alicia Rodríguez y parte de su equipo . / Archivo

La hematóloga añade que “en nuestra especialidad no se deben parar ni retrasar los tratamientos y eso lo hemos podido cumplir. Los laboratorios de hematología no han dejado ninguna prueba por hacer. Las consultas externas han reducido el número, pero hemos podido atener a todos los que lo necesitaban. La colaboración con los servicios de farmacia y las medidas para poder llevar hasta casa de los pacientes los medicamentos de uso hospitalario, son dos de las innovaciones clave que destaca la doctora Rodríguez. La preocupación sobre el alcance del covid-19 y la necesidad de información del paciente hematológico, hicieron que, desde el Virgen Macarena, además de las vías habituales de información para los pacientes, se habilitara una línea telefónica atendida directamente por hematólogos. “Hemos intentado adaptarnos manteniendo la calidad asistencial presencial y telefónicamente”.

La teleasistencia no ha tenido un impacto desfavorable en la atención a los pacientes

Por su parte, desde el servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Universitario de Valme, la doctora Carmen Couto, “los equipos han respondido muy bien a la nueva filosofía y hemos tenido incluso más trabajo que con la asistencia presencial”. Según sus datos, “hemos hecho 1.161 consultas telefónicas”. En Oncohematología hemos visto algo más de 885 pacientes, la mitad presenciales y la mitad telefónicas”. Respecto a las necesidades del paciente hematológico, la experta no distingue por patologías, pero apunta “la especial atención en vigilar periódicamente a quienes necesitan tratamientos inmunosupresores y aquellos que reciben fármacos orales, con los que hemos tenido seguimiento telefónico. Para aquellos que no necesitan tratamiento activo, pero sí requieren revisiones, hemos suplido estas revisiones telemáticamente”.

La paralización en las donaciones de sangre ha llevado a redefinir algunos protocolos

La experta por último destaca la necesaria restricción de las transfusiones al haberse paralizado las donaciones. “Para controlar mejor las reservas hicimos un protocolo con un decálogo que ha servido también para el resto de los servicios”.

Pérez Simón, cree que, como sociedad, la conclusión más importante es que “con una red más sólida de equipos de investigación y epidemiológicos, el impacto tanto en lo sanitario como en lo económico hubiera sido menor. El presupuesto en investigación no es gasto, es inversión”, afirma.

La doctora Alicia Rodríguez cree que el futuro inmediato consolidará algunas de las medidas tomadas: “la teleconsulta y la telefarmacia en los casos que sea posible va a seguir sobre todo para pacientes que tenemos en localidades de la provincia alejadas del hospital”, señala.

Información publicada con el apoyo de Celgene, una compañía de Bristol Myers Squibb.

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