puerto del calatraveño

El reto de buscar reconocimiento

  • El patrimonio y el turismo son los factores que mejor y más representan a Córdoba, mientras que el sector de la innovación sigue sin arrancar y mostrar todas sus posibilidades

Un momento de presentación del estudio sobre la Marca Territorial Córdoba en el Rectorado de la Universidad de Córdoba. Un momento de presentación del estudio sobre la Marca Territorial Córdoba en el Rectorado de la Universidad de Córdoba.

Un momento de presentación del estudio sobre la Marca Territorial Córdoba en el Rectorado de la Universidad de Córdoba. / juan ayala

En Córdoba sí hay emprendedores, muchos y de calidad. Son numerosas las instituciones públicas que se afanan en conceder ayudas para dar ese primer impulso a una idea empresarial que puede parecer a primera vista un poco, digamos, arriesgado o poco creíble, pero que poco a poco y que con los pasos y cambios necesarios se convierte en un proyecto viable y de futuro. Pues sí, son muchos los ejemplos de emprendedores cordobeses que cada día se levantan para desarrollar mejor su idea, captar financiación y poder dedicarse a ello el resto de su vida. Un buen ejemplo de ello son, por ejemplo, los Centros Andaluces de Emprendimiento (CADE) o las iniciativas que se realizan en las aulas de colegios e institutos cada curso para intentar fomentar ese espíritu empresarial, al igual que en las de la Universidad.

Sin embargo, fuera de Córdoba la percepción no es la misma. Es decir, que no se reconoce a la provincia como un espacio en el que innovar o en el que se lleven a cabo iniciativas emprendedoras de cierto calado, ni que tampoco sea un polo atractivo para ello. Es lo que ha puesto de manifiesto el estudio sobre la construcción de una Marca Territorial para Córdoba que se ha presentado esta semana y que reconoce que falta ese reconocimiento. El informe, elaborado por la asociación Córdobaactiva desvela, una vez más, las fortalezas y debilidades de la provincia. El turismo y la gastronomía en primer lugar, el emprendimiento en última posición. Y lo que lo dicen no son expertos en la materia, sino gente normal de Córdoba, del resto de ciudades españolas y de instituciones académicas extranjeras que han tenido a bien responder a la encuesta elaborada por este organismo para conocer qué percepción tienen de Córdoba. La realidad es esa.

Córdoba puede presumir y presume de sus potencialidades. La primera de ellas su excelso patrimonio, el turismo, seguido de su gastronomía y su tradición agroalimentaria. Son una serie de factores que siempre ocupan los primeros puestos en cuanto a reconocimiento por parte de los que viven aquí y de los que residen en otros puntos de España y del extranjero. Sin embargo, para construir una marca territorial en condiciones Córdoba necesita añadir nuevos factores, incrementar y mejorar su visibilidad para ganar en competitividad frente a otros territorios. Pasa en muchas ocasiones y no hay que hacer referencia a este estudio. La realidad en muchas ocasiones es esa. Lo que no se conoce parece que no existe. Es lo que defiende el rector de la Universidad de Córdoba (UCO), José Carlos Gómez Villamandos, quien asegura que "tenemos que conseguir que se nos vea con ese carácter innovador, emprendedor que tradicionalmente hemos tenido, pero que quizás no se conoce tanto".

Y en esta labor y misión están desde la propia institución académica, hasta la Diputación y el Ayuntamiento, una tarea en la que también participan grandes empresas provinciales, con la puesta en marcha de este proyecto que aspira a convertir a Córdoba en el plazo de ocho años "en la provincia española que mejor promueve, desde su identidad patrimonial, el desarrollo integrador y sostenible del territorio, liderando la innovación y la producción de calidad en los sectores agroalimentario y agroindustrial, de la salud y de la distribución vinculada a su ubicación geoestratégica", según una de las conclusiones expuestas el pasado jueves.

No es que Córdoba se vaya a convertir de la noche a la mañana en Silicon Valley con el desarrollo de esta iniciativa, pero sí hay que comenzar a trabajar -antes de que sea demasiado tarde- para que esa percepción de que en Córdoba sólo se puede venir a conocer la Mezquita-Catedral o a comer salmorejo y flamenquín no sea la única opción y que la visión y las posibilidades sean mayores para todos. Es una medida en la que comenzar a dar pasos de una manera inmediata, ya que siempre habrá alguien que los dé antes y se vuelva a la posición de partida y este tipo de estudios al final caigan en saco roto. Porque Córdoba, tal y como propone el citado estudio, es una "tierra que abre puertas". Pues eso, habrá que abrirlas de una vez por todas, innovar, emprender, atraer y dar ejemplo, tanto en el interior, como en el exterior.

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