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Medio Ambiente

El injusto déficit hídrico del regadío en Córdoba

  • La provincia almacena el 50% del agua del Guadalquivir y apenas riega del 15% de la superficie de riego de la cuenca 

Canal del Genil-Cabra, en la Campiña Sur. Canal del Genil-Cabra, en la Campiña Sur.

Canal del Genil-Cabra, en la Campiña Sur. / J. M. Cabezas

La provincia de Córdoba vive toda una paradoja en materia de regadío ya que, a pesar de almacenar casi el 50% del agua del Guadalquivir, apenas riega el 15% de la superficie de regadío de la cuenca, un déficit "injusto" e "histórico" al que harán frente los regantes.

Por poner un ejemplo, en Sevilla únicamente se almacena un 17% pero se cubre el riego del 40% de las hectáreas, unas diferencias que para el presidente de Asaja Córdoba, Ignacio Fernández de Mesa, son "antiguas" debido a pura administración y ante las que se van a mover los regantes cordobeses para que el reparto se lleve a cabo con "mucha más lógica".

"Eso no significa que se le tenga que quitar agua a nadie, que conste, pero sí llevar a cabo otras actuaciones que beneficiarían claramente a nuestra provincia, como una mejor organización en la desembocadura del Guadalquivir o la limpieza y drenaje del río para evitar riadas y, al mismo tiempo, contar con más capacidad de agua para el riego", advierte Fernández de Mesa.

Lo ilógico es que siendo tan importante el olivar para la economía de la provincia, sólo por detrás de Jaén, y que además estás sustituyendo a otros cultivos deficitarios, Córdoba tenga 1.200 metros cúbicos por hectárea, lo que da pie a sólo 15 riegos al año en unas condiciones "climáticas muy duras", una "auténtica miseria y unas dotaciones ridículas".

Es inexplicable que un embalse como La Breña II, con una capacidad de 823 hectómetros cúbicos no se amplíe para que suba la capacidad del agua y hacer frente, por ejemplo, al cultivo de algodón.

Además, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) está en plena reestructuración del dominio público hidráulico, de tal forma que se recortará la superficie del regadío a la mitad para algunos casos ubicados en meandros, y entre el 11 y el 21% para otros.

En la Comisión de Desembalse, la CHG anunció, tirando a baja, que la pluviometría se sitúa en un 8 por ciento menos que la media de los últimos 25 años, lo que implica que las lluvias han aportado apenas 1.645 hectómetros cúbicos, por lo que los embalses se encuentran en la cuenca a un 49,62% y la regulación general a un 43,51%.

Esto supone, según Miguel Cobos, secretario general de la UPA en Andalucía, que hay menos de la mitad de agua en la cuenca de lo habitual y en estos casos prima el consumo humano frente al regadío. algo de lo que los regantes son "todos conscientes y lo tenemos que asumir como normal", explica.

Evidentemente, hay que añadir el mantenimiento en unas mínimas condiciones de espacios delicados que hay que preservar, como son las Marismas de Doñana, donde hay 875 plantas diferentes, 226 especies de aves, peces, reptiles, anfibios, mamíferos protegidos y donde paran anualmente unos 6 millones de aves migratorias.

Eso implicará en Córdoba, como en el resto de Andalucía, restricciones de entre el 10 y 25% de la posibilidad de regar, aunque dependerá de la zona.

Así, en el Guadajoz la reducción oscilaría entre el 10 y el 12%, porque las concesiones son menores y la bajada es proporcional, mientras que en el Genil-Cabra la reducción llegará al 25%.

"Vamos a poder regar con cierta normalidad, pero, evidentemente, la producción se va a resentir, porque nuestras necesidades están calculadas al dedillo y la rentabilidad requiere del 100% de la concesión, aunque también dependerá de cómo venga de lluvias el resto de la primavera", subraya Cobos.

La lógica indica que frente a esa bajada de capacidad de riego haya menos hectáreas de cultivo, por lo que habrá que "adaptarse a la nueva situación" y en siembras no anuales "habrá que dejar en barbecho y sin regar un 25% de la superficie".

Por su parte, para los cultivos permanentes, caso de los cítricos o el olivar, habrá que regar "con cabeza y a demanda de lo que necesite el cultivo con la capacidad de uso de agua que nos han dejado".

La provincia de Córdoba suma a día de hoy unas 118.000 hectáreas de regadío, de las que entre 12.000 y 14.000 son de cítricos, algo más de esa cantidad son de olivar y el resto se reparten entre los cereales, el maíz o el algodón, que se sigue cultivando a pesar de todo en unas 8.000 hectáreas.

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