puerto del calatraveño

Una equiparación sin retórica

  • Los partidos políticos están de acuerdo en que hay que mejorar la situación de la Guardia Civil y la Policía Nacional, pero habrá que ver si este apoyo no se queda en el plano dialéctico

Un momento de la celebración del Pleno de la institución provincial el pasado miércoles. Un momento de la celebración del Pleno de la institución provincial el pasado miércoles.

Un momento de la celebración del Pleno de la institución provincial el pasado miércoles. / el día

Lo que a los políticos les gusta hablar. Así, a grandes rasgos, de cualquier asunto, materia, problema o tema de actualidad. Ahí están sus opiniones, las hay para todos los gustos, incluso algunas que mutan y se transforman en poco margen de tiempo. Pero hay veces que esto es hablar por hablar, por oírse, por discutir un rato, por chincharse unos a otros. Quienes el miércoles asistimos al Pleno de la Diputación de Córdoba tuvimos la oportunidad de asistir a uno de estos careos dialécticos hechos por puro gusto, por el mero placer de discutir un rato sin mirar el reloj.

El PP presentaba una proposición para apoyar y respaldar a las fuerzas y cuerpos de seguridad como garantes del Estado de derecho, una moción que extrañamente podría encontrar la oposición de algún diputado. Y, de hecho, el texto que finalmente llegó a la sesión fue consensuado por todos los grupos, por lo que poco había que debatir. Pero se debatió, y tanto que se debatió, porque así quisieron nuestros diputados y lo corroboró el presidente de la corporación, Antonio Ruiz, para estupefacción de los presentes.

Los agentes se quejan de que cobran hasta 600 euros al mes menos que los Mossos

Así que cada grupo dio su opinión por el mero disfrute de darla, que siempre hay que poner los puntos sobre las íes aunque sea un asunto que, a priori, concita unanimidad. Extraña unanimidad, claro, que deberían analizarla las escuelas de debate y las tertulias: cómo es posible estar de acuerdo en un asunto y tirarse los trastos a la cabeza. También hay que saber hacerlo y tener práctica en esto del rifirrafe político, claro está.

"Echamos de menos un mayor compromiso económico" en esto de la equiparación salarial de la Policía Nacional y la Guardia Civil con los cuerpos de seguridad autonómicos, se quejó el diputado de Ciudadanos, José Luis Vilches, mientras que el portavoz de IU, Francisco Ángel Sánchez, se dirigió de manera socarrona al PP: "se les ha fastidiado la foto, porque llevan días con grandes titulares sobre un principio de acuerdo pero los sindicatos policiales se acaban de levantar de la mesa de negociación", dijo. La ruptura de las conversaciones fue el martes por la noche, con un plante de los representantes de los cuerpos policiales al secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto; el Pleno de la Diputación se celebró apenas unas horas después, en la mañana del miércoles. El diputado popular José María Estepa, que defendía la moción, le respondió: "el PP es el único partido que ha puesto encima de la mesa este asunto".

En problema, que ha engordado durante años como una imparable bola de nieve, ha estallado al fin. Y mañana lunes, 26 de febrero, tendrá lugar en Córdoba una manifestación convocada por la asociación Justicia Salarial Policial a la que han anunciado su asistencia guardias civiles y policías nacionales de toda la provincia junto a familiares y simpatizantes, pues no se debe pasar por alto que en las diferentes encuestas de opinión que realiza el Centro de Investigaciones Sociológicas las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado siempre aparecen como las instituciones más valoradas por los ciudadanos.

La movilización tiene un objetivo claro: que el Gobierno, de una vez por todas, "haga justicia y equipare salarialmente a quienes componen la Guardia Civil y la Policía Nacional con los cuerpos policiales autonómicos (Mossos d'Esquadra y Ertzaintza)", como recordaba esta semana la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Y es que existen diferencias retributivas de hasta 600 euros mensuales, e incluso más en determinados puestos de trabajo, se quejaron los agentes.

La manifestación, respaldada en unidad de acción por todas las asociaciones profesionales de la Guardia Civil -hay que recordar que en el Instituto Armado, conforme a su régimen militar, no se permite el sindicalismo-, ha cobrado "aún más sentido" tras lo sucedido el pasado día 20, cuando los representantes de los agentes dieron por rota la negociación con Interior "ante la vergonzosa e inaceptable propuesta puesta sobre la mesa". Así que la prueba de fuego será mañana, el momento para testar si los partidos políticos, que son los que deben resolver el problema, limitan su acción a simple retórica hueca o muestran un respaldo sincero y, sobre todo, aportan soluciones verdaderas.

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