EL DÍA DE CÓRDOBA En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

La necesidad de un (buen) Gobierno

El Rey convoca desde mañana a más partidos que nunca para pulsar la viabilidad de la investidura de Pedro Sánchez

Felipe VI convocará desde mañana y hasta el miércoles próximo a los portavoces de los partidos con representación en el Congreso de los Diputados a la ronda de consultas para, cumpliendo el artículo 99 de la Constitución, proponer, a través de la presidenta de la Cámara, a un candidato a la Presidencia del Gobierno. El Jefe del Estado sondeará los apoyos que tiene, como en la anterior legislatura fallida, el único candidato con opciones reales de ser investido: Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español. Será una ronda comprimida en dos jornadas pese a que el Congreso tiene el mayor número de portavoces nunca visto y se producirá a los 30 días de las votaciones, más rápida que en la anterior ocasión -39 días-, cuando el tacticismo político mostró desde el principio el riesgo -consumado- de repetir las elecciones. Las consultas se producen con menos alternativas que entonces. Tras el 28 de abril, Sánchez sumaba mayoría absoluta tanto con el PP como con Cs o una alianza variopinta de siglas que incluyese a partidos a su izquierda y separatistas. La opción de Cs ahora ha desaparecido para sumar 176 diputados sólo con el PSOE. Pero la diferencia sustancial de esta ronda de consultas sobre la anterior es que el candidato acude con un pacto de Gobierno de coalición ya cerrado con Unidas Podemos, pero necesita asegurarse más apoyos para salir investido en primera votación con mayoría absoluta o, en segunda, con mayoría simple. Sánchez eligió socio de manera casi inmediata tras los resultados del 10-N y condicionó su investidura -sería la primera tras dos intentos fallidos, porque es presidente en funciones por mor de una moción de censura- a que los separatistas la permitan, singularmente ERC. La decantación por Podemos y la aquiescencia independentista han eliminado la posibilidad más estable: un Gobierno en solitario del PSOE permitido por el primer partido de la oposición, el PP, y que también podría recibir el respaldo de Cs, disminuido a diez escaños. España necesita con urgencia un Gobierno, después de que el salido de la censura a Mariano Rajoy no haya sido capaz ni de aprobar un Presupuesto ni de ser investido tras las elecciones que provocaron el rechazo a esas cuentas. Pero España no necesita cualquier Gobierno. Necesita uno que sea benéfico para el conjunto de los españoles y respete los valores constitucionales, empezando por la indivisible soberanía nacional, algo que cuesta pensar que se logre con partidos que hace apenas dos años dieron un golpe sedicioso en Cataluña. Aún hay tiempo para negociar, con las condiciones que sean precisas, un buen Gobierno, moderado y que prime el progreso y la igualdad para todos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios