EL DÍA DE CÓRDOBA En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

La amenaza de los nuevos brotes en Andalucía

Para transmitir confianza ante los brotes que se han producido en la región el Gobierno andaluz tiene que ser muy transparente

Son casi 90 los casos de contagios detectados desde el pasado domingo en un centro de acogida de inmigrantes de la Cruz Roja en Málaga. Se trata del foco más importante que se ha diagnosticado en Andalucía desde que la comunidad autónoma optara por pasar el pasado lunes a la nueva situación ya sin estado de alarma. Y, como ayer resaltaron los responsables del Ministerio de Sanidad, es uno de los tres episodios que centran la preocupación de las autoridades en España. En Andalucía, en las últimas horas, también se han localizado otros preocupantes puntos de infección, fundamentalmente el que partió de un hostal en Algeciras, que registra al menos 22 positivos, en lo que ya se considera un brote de la enfermedad, así como en la localidad onubense de Lepe y en Granada. Pero la situación de mayor riesgo se centra ahora en la capital malagueña. La reacción inicial de la Junta ha sido la de transmitir tranquilidad. El Gobierno andaluz asegura que el foco se encuentra controlado, el origen se ha identificado y hay una "trazabilidad de todos los afectados". El mensaje es de confianza ante la rápida reacción del sistema de prevención que ha instaurado el Ejecutivo autónomo. Rechaza, incluso, que se pueda hablar de brote al conocerse la procedencia de la infección. En teoría, un trabajador que recientemente había viajado a Canarias se sintió indispuesto el domingo y, tras someterse al test, dio positivo en coronavirus. La progresión ha sido exponencial. El lunes, otro empleado o voluntario más; el martes, siete nuevos casos. Ayer, el Ejecutivo autónomo reconocía 89. La Consejería de Salud ha optado por dosificar la información. El argumento es evitar que se "estigmatice" a los contagiados, supuestamente porque se trata de inmigrantes. Pero la decisión es errónea. Si ante el primer examen serio al que se enfrenta el Gobierno andaluz la reacción es inversa a la transparencia resulta difícil transmitir la "confianza" que se demanda. ¿Qué medidas de seguridad se estaban aplicando en ese espacio que acoge a una población muy vulnerable para reducir el riesgo de un contagio masivo, como finalmente se ha producido? El hecho es que hay 93 personas contagiadas o, en su caso, aisladas como medida preventiva. La Junta ha presumido de anticipación y de planes para afrontar el desafío, entre ellos el Centinela que persigue la vigilancia y el rastreo de casos. Los temores se disipan cuando se exponen con detalles los hechos, lo contrario sólo conduce a la sospecha.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios