EL DÍA DE CÓRDOBA En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Preservar el bien de la estabilidad en Andalucía

Vox debe dejar de poner en peligro un pacto de gobierno que ha permitido una estabilidad muy positiva para Andalucía

Como ya se ha apuntado en más de una ocasión, el mayor bien político que posee en la actualidad Andalucía es el de la estabilidad. Gracias al pacto de Gobierno entre PP, Cs y Vox, nuestra región ha podido tener una cierta tranquilidad política e institucional en unos momentos en los que España era una auténtica montaña rusa, lo cual generaba más incertidumbres que certezas. Prueba de este equilibrio positivo fue la aprobación con apenas contratiempos de los Presupuestos autonómicos de 2019 y 2020, lo que prácticamente garantiza la culminación de la legislatura por parte del Ejecutivo liderado por el popular Juanma Moreno. El Gobierno, cuya formación fue una auténtica sorpresa tras las elecciones andaluzas el 2 de diciembre de 2018 y que acabó con casi cuarenta años de hegemonía socialista, se ha convertido ya en algo plenamente integrado en el paisaje político andaluz. Sin embargo, en los últimos tiempos se observa un cierto malestar de Vox que genera algunas incertidumbres que habría que despejar cuanto antes. Es evidente, porque así se han encargado de hacerlo ver nítidamente, que la formación liderada por Santiago Abascal está poniendo en peligro la estabilidad del Gobierno andaluz con sus continuas críticas y enfrentamientos con Ciudadanos, un partido con el que nunca se ha encontrado muy a gusto (y viceversa). En gran medida, estos encontronazos se deben a las discrepancias que existen entre Vox y Cs en asuntos como educación, inmigración o igualdad, áreas que son gestionadas en la actualidad por políticos naranjas. Sólo la llamada memoria histórica, otro de los campos a los que Vox muestra especial atención, está en manos de la Consejería de Cultura, dirigida por la popular Patricia del Pozo.

Sólo con este contexto se entienden las palabras del portavoz adjunto de Vox en el Parlamento de Andalucía, Rodrigo Alonso, quien aseguró que "el presidente tiene un gran problema con sus socios". La tensión entre consejeros como Javier Imbroda (Educación) y Rocío Ruiz (Igualdad) y Vox apenas se puede ya disimular. El partido de Santiago Abascal debería reflexionar muy seriamente y dejar de tensar la cuerda. Entre otras cosas porque el peso que le asignaron los ciudadanos en las elecciones autonómicas, con no ser menor, tampoco da para imponer continuamente sus criterios en cuestiones como la educación, que requieren amplios consensos. Sobre todo, Vox debe dejar de poner en peligro una estabilidad que es vital para el futuro más próximo. Lo contrario sería una irresponsabilidad.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios