Veredas livianas

Noelia Santos

nsgemez@eldiadecordoba.com

Con la música a otra parte

¿El espectáculo de un músico callejero puede ser motivo de aglomeración y abrir 50 patios no?

Tenemos ganas de socializar, de bailar, de cantar, de gritar. Queremos quitarnos de encima la contención a la que nos ha llevado esta pandemia y buscamos los huecos más pequeños para derramarnos entre la felicidad. No somos del todo inocentes, no lo hacemos bien al cien por cien, a veces nos bajamos la mascarilla en medio de la calle para tomar una bocanada de aire no viciado. Creo que algo de esto tuvo que ver el pasado sábado cuando esta ciudad protagonizó lo que ninguna ciudad quiere protagonizar en momentos como los actuales. Nadie sabe, yo menos, qué tiene el All I want for Christmasis you de Mariah Carey que te invita a querer un poquito la Navidad aunque seas el mismo Grinch, a mí me pasa con los villancicos de Raya Real. Por eso imagino que se formó la que se formó, se dieron una serie de casualidades que convergieron en el punto más céntrico de esta ciudad la tarde de un sábado de diciembre, una jornada en fase 3, el día en que los comercios alargaban su horario de cierre.

Si nos ponemos a buscar culpables a lo mejor no acabamos nunca. Quizá los haya que quieran dar juicios de valor, hay ciertos tuiteros que son doctores cum laude en la materia y que se dan golpes en el pecho acusando a todo aquel que esté andando tranquilamente por la calle con su mascarilla. Otros se fijarán en la Policía y dirán que por qué no intervinieron (a ver qué tipo de intervención pide esta gente) sin saber las carencias laborales del cuerpo, entre otros muchos menesteres. Los hay, ojo, que han llegado a acusar a los fotoperiodistas de buscar el plano con más gente de toda la plaza, como si en la plaza pudiera caber más gente.

Ya hay pocas cosas que me sorprendan, aunque entre tantos movimientos el que más me ha hecho abrir la boca es del Ayuntamiento, que de golpe y porrazo les ha quitado el permiso a los músicos callejeros. El alcalde ha dicho, literalmente, que los espectáculos de los artistas en la calle "podrían ser motivo de aglomeraciones y celebraciones". Lo que todavía no he escuchado de boca de José María Bellido es decir algo sobre el hecho de abrir 50 patios en octubre y si eso pudo haber sido motivo de celebraciones o aglomeraciones (recibieron 200.000 visitas). Puestos a buscar culpables, que parece que es lo que todo el mundo pide, vamos a mirarnos a nosotros mismos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios