Quien con sus manos se capa...

Defiendo que el PSOE tiene una oportunidad para pilotar la necesaria Reforma Política

El tío Ben -sí el de Peter Parker, alias Spiderman- le dice a su sobrino: "un gran poder, conlleva una gran responsabilidad". La frase quedó escrita en un discurso que Roosevelt tenía que haber pronunciado el 13 de abril de 1945 en el día de Jefferson; pero en la tarde del jueves 12, el buen hombre dijo: "Siento un terrible dolor en la parte trasera de la cabeza". Luego cayó hacia delante de su silla, inconsciente, y la diñó. Terminar una guerra mundial es lo que tiene: te sube la tensión una barbaridad. Llega la frase hasta nosotros a través del Diario del Congreso de los EEUU, donde el día 7 de mayo, el Honorable Congresista por Pensilvania D.K. Hoch, tipógrafo para más señas -qué casualidad-, tiene a bien citar las palabras no emitidas del difunto Presidente, por aquello de la posteridad, y parece que con éxito. Un gran poder, una gran responsabilidad; y un gran sacrificio, añado.

De los 563 procuradores de las Cortes franquistas, sólo 46 devinieron en diputados tras el harakiri que supuso la ley para la Reforma Política. Un sacrificio que lo cambió todo. De la ley a la ley. De la democracia orgánica, en la que la representación popular se ejerce, no por sufragio universal, sino a través de las relaciones sociales consideradas naturales -familia, donde naces; municipio, donde vives; sindicato, donde trabajas- a la democracia orgánica renovada, en la que habiendo sufragio universal, la oferta de representantes nace de las relaciones sociales naturales para ellos -familia del partido en la que naces; agrupación del partido en la que vives; nómina del partido por la que trabajas-. Traigo esto aquí por una charla con un viejo socialista -y sin embargo amigo- al hilo de lo publicado el mes pasado, donde defiendo que el PSOE tiene una oportunidad de oro para pilotar la necesaria Reforma Política.

Esa movida exige un gran sacrificio -"caparse con sus propias manos se llama la figura", dijo mi amigo tildándome de fino analista-, no de la organización que saldría reforzada, sino de las personas que habrían de cometer seppuku. Me soplan que en lugar de buscar kaishaku que le evite el sufrimiento, Emepunto Jiménez busca hueco como concejal, apuntando a la presidencia de una Diputación que posiblemente pierdan. Ese es el nivel de sacrificio. Hay una cita apócrifa del otro tipógrafo -el de aquí- que decía: "para los cargos públicos elegid a los mejores y más capacitados, y tratadlos como si fueran canallas". Antonio, querido: quién con sus manos se capa, buenos cojones se deja.

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