El cambio. Los orientales consideran el cambio como la única realidad existente: el ser. En Occidente identificamos el ser con aquello que mantiene unida la forma y la materia. Para los orientales la materia es sólo una manifestación pasajera de un principio más profundo. Por eso cuando cambia aquí lo que parecía inmutable es tan grande el jardalaso. "¡Que hostia, coño, que hostia!", decía la inefable Rita Barberá abrazada a un preboste en Valencia el 24 de mayo de 2015, tras caerse del sillón después de 20 años y cuatro mayorías absolutas. Este es el tema. Aquí y ahora. En Andalucía. ¿Quién lo iba a decir? Yo desde luego no. Ya saben que no suelo prodigarme en lo que tiene que ver con el mercado de los votos, pero esta semana toca. Resulta que La Voz va camino de convertirse en Operación Triunfo y eso preocupa. He aquí una solución de geometría variable por pasos que, como las buenas holandas destiladas, desprecia los extremos.

Uno. Si tan antifascista es Susan (tidad), que vote a favor de un gobierno PP-C's y pase a la oposición. Dos. Si tan constitucionalistas son Rinconete y Cortadillo -alias Casado y Rivera- que pacten un paquete con El Bello Pedro consistente en: A, aprobar los presupuestos. Y B, una reforma constitucional por la cual cualquier partido político que no obtenga representación en cinco comunidades autónomas o 20 provincias, no pueda obtener escaño alguno en el Congreso de los Diputados; y el Senado, por designación de los parlamentos regionales, si se quiere. Y tres, referéndum y elecciones generales.

Tienen mayorías cualificadas tanto en San Jerónimo como en las Cinco Llagas, como para conjurar los nubarrones que se ciernen sobre todos nosotros y evitar que el cielo se caiga sobre nuestras cabezas, que es lo único que tememos los galos de la aldea. 254 diputados allí y 80 aquí, con nombre y apellidos: soberanos representantes del pueblo que podrían dar estabilidad al sistema para unos cuantos lustros. Lo harían si fueran auténticos. Auténticos socialistas, auténticos liberales, auténticos constitucionalistas. Pero no lo van a hacer porque son 334 individuos sometidos. Incumplen la CE y el Estatuto (arts. 67.2 y 101.1). Sometidos a la disciplina de voto que marca su fracción -mejor, facción- no en defensa del interés general, sino en defensa de su interés siempre, mirando el mercado de los votos siempre, siempre pendientes de la próxima convocatoria de Los Juegos del Hambre.

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