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La ciudad y los días

Carlos Colón

ccolon@grupojoly.com

Los incendios empezaron en 2017

Los incendios parlamentarios de septiembre y octubre de 2017 fueron más graves que los de los contenedores

Operación de blanqueo: los violentos eran unos pocos profesionales de la guerrilla urbana, muchos venidos de otros países europeos, que han aprovechado la reivindicación catalana. Operación de blanqueo: el independentismo pacífico es abrumadoramente mayoritario frente a estos pocos -unos 400- violentos. Operación de blanqueo: los sucesos de estos últimos días no tienen nada que ver con los partidos independentistas, ni sus consignas, ni sus manipulaciones a través de los medios públicos, ni -lo que es peor- el lavado de cerebro desde la edad escolar. Operación de blanqueo: "Protesta cívica de medio millón de catalanes y violenta de unos cientos" (diario Deia). Operación de blanqueo (y ennegrecimiento de las fuerzas de orden público): "Porrazos, cargas, detenciones… Las redes se hacen eco de los excesos policiales en Catalunya" (diario digital Público); "Denuncien l' actuació 'descontrolada' i 'no justificada' de la Policía Nacional" (diario digital ElPunt Avui).

Por lo visto sólo 400 personas pueden tomar las calles y plazas más importantes de Barcelona, quemar y destrozar lo que les dé la gana y atacar con violencia extrema al alto número de agentes de los Mossos y la Policía Nacional. Por lo visto nunca existieron los 4.500 que actuaron con la mayor violencia según los Mossos y podían verse en las retransmisiones en directo de los hechos a través de TVE, Antena 3, La Sexta, Tele 5 o Trece. Por lo visto Grande-Marlaska -la más alta autoridad de este Gobierno en funciones tan dado al blanqueo- no ha dicho: "Que el independentismo violento está detrás de estos actos es evidente, no hay discusión. Que nadie lo olvide". Por lo visto independentismo pacífico es convocar un referéndum ilegal, votar la república independiente de Cataluña en sede parlamentaria, fugarse al extranjero y estar reclamado por una orden europea de detención y entrega a las autoridades españolas, ser condenado en firme por sedición y malversación, invadir aeropuertos y estaciones de tren o cortar autopistas con Torra al frente o que este mismo sujeto defienda a los CDR que fueron detenidos por preparar (presuntamente) atentados con explosivos.

El relato, ya saben. Que no mientan. Durante años se ha incubado desde la Generalitat lo que estos días ha sucedido. Y los incendios parlamentarios de septiembre y octubre de 2017 fueron más graves que los de los contenedores.

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