Por montera

¿Qué hacemos?

La diplomacia ha fracasado cuando pensaban que podrían doblegar al autócrata Vladimiro Putin

Hoy es el tercer día de invasión rusa en Ucrania y algunos mensajes lanzados por fuentes solventes y, con responsabilidades directas, están dirigiendo nuestra evolución emocional hacia un camino de aceptación de que no podemos hacer nada en esta guerra. Hay dudas hasta para definir la invasión de Putin: invasión es bombardear y largarse. Ocupación es entrar, atacar para quedarse. Guerra es que otro le responda de la misma manera. Según el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha acabado con la vida de 50 soldados rusos. Así que estarían en guerra. Pero una que afecta a Europa y, nosotros somos Europa. Por lo tanto, estamos en guerra. Esta hecatombe ya tiene sus argumentarios. Son tan sencillos como devastadores: la OTAN no ataca, sólo se defiende. Y si atacaramos al frente ruso debemos recordar que Putin advirtió de que tenía ganas de apretar el botón nuclear. Lo último que queremos es que esto nos suceda. Mientras, estamos viendo cómo se desarrollan en directo los avances de los rusos contra Kiev y sus inocentes ciudadanos. Nuestras conversaciones versan entre el números de muertos y de tanques. Rogamos en las redes sociales que se pare la guerra, como si pudiéramos convence al autócrata con nuestro sincero deseo. La diplomacia ha fracasado cuando pensaban que podrían doblegar a Vladimiro Putin, quien decide sin tener en cuenta las opiniones de los demás. Que miente convirtiendo al agresor en víctima ya que no hay genocidio en la Ucrania democrática. Nos invade la decepción después de tantas rogatorias para que cese este criminal de guerra quien pretende reconstruir la URRSS para ser la primera potencia mundial. El quiere más. Da igual por donde amplíe sus fronteras. Después querrá Polonia, Bielorrusia y los Países Bálticos pertenecientes a la UE y la OTAN. ¿Quién detiene a Putin? Vladimiro se conoce muy bien a sí mismo, pero conoce algo fundamental para ganar una guerra: a su adversario. Sabe de la debilidad de Ucrania y de la de Europa. ¿Qué le supone cortar los swift bancarios y otras sanciones? Nada. Lleva años preparando esta invasión. Por ello, todos quienes necesitamos comprender nos quedamos estupefactos al escuchar al mismísimo Josep Borrell que Europa no tiene la capacidad de intervenir militarmente en Ucrania. ¿Entonces, qué podemos hacer? ¿Oír, ver y callar mientras un solo hombre , cual virus de Wuham, pone en jaque a todo el mundo y mata a cientos de inocentes? Por eso nos lanzan mensajes para aceptar esta guerra como si no hubiera posibilidad de detener a Putin.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios