Toques de queda de Padrón unos nos valen, y otros non. Argumentos de Padrón, los míos valen los tuyos non. Primarias de Padrón, yo soy limpia y tú un marrón. La coherencia es una interferencia. La verdad es una antigüedad. El honor huele a alcanfor. El deber les sale a devolver. Nos dejan en la raspa y además somos la caspa. Por Pedro palma Gabilondo, que dé la cara Ábalos que es un cachondo. ¿Qué se cabrea la gente? ¡Saquemos a Torrente! ¿Qué dicen que no valgo? ¡Que la líe Carmen Calvo! Cuando se acabe la savia, le echamos la culpa a Nadia. Si no dicen nada bueno, hay que embarrar el terreno: la táctica estercolero ¡que hable Irene Montero! ¿Si se va todo al carajo? ¡Que lo enrede la Mariajo! ¿Ya estáis tos acojonaos? Os dije que o yo o el caos. ¿Se os acaba la paciencia? ¡No miréis a presidencia! ¿Y en Madrid lo que ha pasado? ¡Culpa del electorado! ¿Y las contradicciones? ¡Por los dos que no son nones! ¿Hasta cuando mi gobierno? ¡Eterno!

Podríamos estar rimando -jiji, jaja- hasta que se acabe la tinta y el papel de la rotativa, pero cuando llega el trimestre y se mira uno al espejo y se ve la cara de imbécil que se me queda todos los cierres de trimestre recaudando el IVA por anticipado se me quitan las ganas de reír. Cuando veo que nos quieren pegar el mangazo en la única jubilación de casa cuyos derechos están adquiridos, los mismos que enganchan una pensionaca por pasearse por el pequeño Madrid y sentar su bullarengue en un escaño para apretar el botón que le diga el señorito de su facción, se me quitan las ganas de reír. Cuando veo que Hacienda malgasta los recursos de inspectores que nos cuestan muy caros en inquirir gastos desgravados por autónomos por cuantías mínimas -perseguirle cincuenta pavos a un autónomo igual nos cuesta quinientos entre funcionario, papeles, luz, tóner y la parte alícuota de relaxin cups of café con leche- mientras las SICAV y otros instrumentos alejados de la economía productiva tributan al 1%, se me quitan las ganas de reír.

Cuando veo que la yesca de mantenimiento de autopistas se la fuman en tenderetes para hablar con la a, o, e y nos quieren cobrar peajes indiscriminados por las autopistas que pagaron nuestros padres y abuelos, se me quitan las ganas de reír. Cuando veo que la tan voceada transición energética consiste en la transacción de los nuestros billetes del bolsillo derecho al bolsillo izquierdo de los mismos notas de siempre, se me quitan las ganas de reír.

Cuando veo que con la renta per cápita de uno de Luxemburgo se apañan una docena de búlgaros, o cuatro españoles y el brazo de un quinto, se me quitan las ganas de reír.

Y cuando se me quitan las ganas de reír nacen las ganas de cosas que no deben nombrarse, y menos en la prensa escrita. Entonces me pongo a rimar y rimar, por no galopar y galopar hasta enterrarlos en el mar.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios