Este verano, por primera vez en cuatro años, me voy a dar un respiro de cuatro semanas para reaparecer el próximo 6 de agosto, si la guerra lo permite. Les digo esto porque he hecho el esfuerzo de leerme el documento "NATO 2022. STRATEGIC CONCEPT". Consta el documento -les recomiendo encarecidamente su lectura- de un prefacio y cuarenta y nueve puntos con mucha chicha y su poca propaganda, como debe ser, porque si uno no propaga sus ideas está perdido. Discrepo de la idea del orden internacional basado en normas en la medida en que la inexistencia de un leviatán supranacional reduce los conflictos internacionales a la máxima de quién puede hacerle qué a quién y a qué coste y, en ese marco, estoy de acuerdo con la idea de credibilidad como necesaria para la eficacia de la misión de disuasión nuclear.

Hay que tomarse muy en serio algunas de sus afirmaciones y actuar en consecuencia: "No podemos descartar la posibilidad de un ataque contra la soberanía y la integridad territorial de los Aliados", ítem más "La Federación de Rusia es la amenaza más importante y directa para la seguridad de los Aliados y para la paz y la estabilidad en la zona euroatlántica […]no podemos considerar a la Federación de Rusia como nuestro socio". China "busca controlar sectores tecnológicos e industriales clave, infraestructura crítica y materiales estratégicos y cadenas de suministro. Utiliza su influencia económica para crear dependencias estratégicas". Cortar el gas antes de que lo haga Putin, bloquear todos los activos de ciudadanos y empresas rusas en Occidente por encima del millón de euros, y establecer un plazo corto para deslocalizar de China toda la producción tecnológica occidental, nos dejaría a medio plazo sin gas ni microchips, pero es un esfuerzo que se contempla mucho más llevadero que un escenario en el que la OTAN tenga que hacer presente esta última advertencia que les cito hoy: "Garantizaremos la preparación civil para proporcionar la continuidad del gobierno, la prestación de servicios esenciales a nuestras poblaciones y el apoyo civil a nuestras fuerzas armadas" ¿Qué hacer?

Pinta que este va a ser el último verano, y lo vamos a vivir como si lo fuera. Que el fin del mundo nos pille bailando, comiendo ostras en La Coupole con La Marsellesa de fondo o un rodaballo a la brasa en el pueblo de Juan Sebastián Elcano, y si luego hay bola extra, que nos quiten lo bailao.

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