Se ha convertido en el gran hit del tricornio, la canción (no sólo) del verano (sino de casi todo el año) que se canta cuando todo indica que van a aparecer bichitos y ruinas por los vetustos edificios de la también llamada Benemérita. Cuentan que hay agentes que ya se la saben de memoria hasta el punto de poderle hacer los coros a Miguel Ríos a ritmo de rock and roll: Ahí viene la plaga / para nada nos gusta el lugar / ahí viene la plaga / lo que tenemos que aguantar /y cuando llegan las pulguitas, son las reinas del lugar. Ya están aquí, ya llegaron. Si se enterara el españolizado intérprete galo Georgie Dann de la existencia de esos inmuebles cuyas piedras se acercan peligrosamente a la tercera edad, como demuestran sus patas de gallo en tabiques y muros, ya tendría tema para componer uno de esos números uno anuales del biquini tachunga, tachunga, como están las chatungas. El cuartelito, se podría llamar.

Cuentan también que en algunos de los aparcamientos de esas casas bendecidas por la Pilarica anidan ratas, lirones y demás roedores amigos de la nocturnidad y la alevosía silvestre a los que les gusta en demasía de vez en cuando bailar el bimbó, llevar hasta el extremo la danza del cachete con cachete, pechito con pechito y ombligo con ombligo y hasta comerse una barbacoa en el cuartelito, el cuartelito. ¡Ay, si Félix Rodríguez de la Fuente levantara la cabeza! El televisivo divulgador ambientalista encontraría en algunas de esas dependencias platós perfectos para filmar episodios de una nueva entrega de El hombre y la tierra y mostrar así el ciclo de la vida de los okupas irracionales y cómo su convivencia con las fuerzas de orden público causa cierto desorden también público entre las familias del acuartelamiento. No tendrían problemas para dar con ellos. La Film Commission de la Asociación Unificada de la Guardia Civil siempre estaría dispuesta a buscar esa plaga de hormigas, cucarachas o pulgas a las que hacerles intérpretes de una especie de Gran Hermano animal en el que todos estarían más que nominados. Se trata tan sólo de investigar por cuántos del 90% de los cuarteles de Córdoba que el colectivo denunció en su día que atesoran más de 40 años de cimientos para arriba tienen querencia los bichitos. Mami, ¿que será lo que tiene el ratón negro?. El lirón negro no puede, el lirón negro no puede, adaptaría como estrofas de El Cuartelito el friki llegado de más allá de los Pirineos. Y qué decir de algunos calobozos. La Film Commission atricorniada los postularía sin duda para que formaran parte de las localizaciones de un remake de Rio Bravo -que filmó Howard Hawks allá por 1954-. El único problema es que el heredero del papel del sheriff al que daba vida John Wayne tan sólo podría encerrar a un malo en esas dependencias siempre y cuando no estuviera ocupado por otros malos malotes derivados desde los pueblos limítrofes, como suele ocurrir a veces, que hasta hay colas.

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