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Un día en la vida

Manuel Barea

mbarea@diariodesevilla.es

Tricornios en el microscopio

La pandemia ya es un asunto colateral, sus señorías ven ahora en su microscopio tricornios

El virus se ha salido del microscopio de sus señorías. Se ha escapado. No lo ven. Ahora ha emergido el tricornio. El binomio Congreso de los Diputados-Tricornio no trae buenos recuerdos. La pandemia ya es un asunto colateral en el hemiciclo. Debe ser fruto de la trivialización a la que ha ido siendo sometida a pesar de los 27.119 muertos. En fin: ya no hay aplausos a los sanitarios, hay caceroladas políticas. Entretiene más una buena bronca. Y para montar una bien gorda, casi nada en España más propicio que pelearse a cuenta de o por la Guardia Civil. Quién la quiere más y la aplaude más y quién la aborrece más y la abuchea más. ¿Para qué enredarnos? Simplifiquemos: lo primero para la derecha y lo segundo para la izquierda. Ea, ya está. Así va la cosa.

El PP y los que están más allá lo tienen claro. Han visto la jugada a las primeras de cambio. Dejemos el tostón de la pandemia para otras ocasiones, que el mismo Gobierno -no se puede ser más torpe- nos lo está poniendo a huevo. La Guardia Civil es según las encuestas una institución muy apreciada por los españoles (sondeados). Hay pajarraca en torno a ella debido a ceses y dimisiones. Ergo el Gobierno social-comunista va a por la Guardia Civil (como va a por la Fiesta Nacional). La derecha sale en su defensa. Que el Gobierno se quiere cargar a la Benemérita lo demuestra su rollo con Bildu, odiadores a hierro del Instituto Armado, herederos de los terroristas que asesinaron a muchos de sus miembros. Esta es la ecuación del PP. Y la de los otros, los de más allá. No es complicada, es simple. Y es rápidamente aprendida por sus correligionarios. Pero no sólo por estos. Desde su monumental torpeza, el Gobierno -en este caso Interior- no acierta a explicar lo que ocurre. No consigue convencer. Y todo queda como una purga política de mandos infieles. Pero el tricornio impone. La derecha lo sabe. Y si el Cuerpo está indispuesto hay que hacer lo que sea por transmitir al mayor número de ciudadanos posible que esa indisposición está más que justificada debido al hostigamiento que sufre desde el mismísimo Ministerio del Interior, dirigido por el que un día fue un juez martillo de terroristas y ahora, le gritan, es un "traidor" que se ha pasado al lado oscuro.

La pandemia no ha acabado. El bicho sigue ahí, en el microscopio con la lente empañada, turbia y rayada de sus señorías, embroncadas con el tricornio.

A ver qué es lopróximo.

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