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Cambio de sentido

Tiempo real

¿Qué hacían ustedes en el 'momento histórico' de la moción? Las respuestas conforman un tiempo y un país

Votos a favor de la moción 180, votos en contra 169, abstenciones 1. Queda aprobada la moción de censura". Al sonido de los aplausos que llegan por la radio se suma el de la válvula de la olla, que ha comenzado, en este preciso instante, a dar vueltas. Miro la hora. Son exactamente las 11:33 del 1 de junio de 2018. Por las lentejas, contingentes y nutricias, tan bíblicas, sé la hora precisa de un "momento histórico", que así lo ha llamado el locutor. La moción de censura que prospera, la aplicación del 155… últimamente, España no para de estrenar artículos de la Constitución.

Recordamos con dolorosa precisión qué estábamos haciendo el 11-S, en el instante en que supimos del avión contra la torre, o el 11-M, cuando supimos que el horror viajaba cerca en Cercanías. El desastre colectivo graba a fuego el momento personal. Otros hechos en cambio, a pesar de la insistencia mediática a tildarlos como "el acontecimiento (el partido, la boda, la manifestación…) del siglo", no nos dejan memoria del punto exacto en el que estaba, cuando sucedieron, nuestra vida cotidiana y pequeña. "¿Qué andarán haciendo las gentes en este preciso momento histórico?", me pregunté, mientras enjuagaba los cacharros:

En este momento, a las 11:33, una mujer -las manos temblorosas- marca el 016. En este preciso instante, Miguelito, tras limpiarse los mocos con la manga, decide que de mayor se casará con su maestra. A esta hora un escritor borra lo que piensa -no conviene-, mientras otro, sin complejos, vocifera sobre el papel. En este mismo momento, a las 05:33 -hora de Michigan-, la científica española transterrada sueña, extrañamente, con caracoles en poleo. Justo a las 11:33 penetra el DIU por la cánula hasta el útero; al frutero le ruedan locamente las naranjas, la precariedad trepa por la espalda de la camarera de piso. A la misma hora, Karim, de ramadán, cuenta las que faltan para la puesta de sol, y ante San Judas, la pensionista, ajena al Íbex 35, prende otra vela. En este preciso instante, el músico se pregunta si podrá o no pagar autónomos. Merodean los primeros por Casa Vizcaíno. Los amantes entre sábanas, como es su obligación, no se enteran bien de nada. A las 11:33, al chuchú de la válvula, comienzo a imaginarme -"también la verdad se inventa", nos enseñó Antonio Machado- estas fábulas domésticas.

Somos nosotros, mientras vivimos como se pueda y padecemos los gobiernos, quienes hacemos, en tiempo real, la vida viva y vera de un tiempo y de un país.

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