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La colmena

Magdalena Trillo

mtrillo@grupojoly.com

Con el SAS no se juega

El Gobierno del cambio se enfrenta a un doble problema: la crisis misma del SAS y las expectativas frustradas

Nada como los proverbios populares para tomar la medida a los problemas: con la salud no se juega... y con el SAS tampoco. El Gobierno del cambio lo está aprendiendo a marchas forzadas. Sin demasiadas diferencias a como lo tuvo que digerir el Ejecutivo de Susana Díaz cuando la entonces presidenta ni se atrevía a viajar a Granada para no encontrarse con la marea blanca que lideraba ese aspirante a héroe de tebeo llamado Spiriman.

Los errores se repiten casi a modo de guión: primero se niega la crisis, más tarde se improvisa un plan de choque, luego se reacciona a la escalada de tensión en la calle construyendo un cordón de protección para el político de turno a costa del oportuno cabeza de turco -ceses revestidos de peticiones voluntarias de traslado- y, cuando ya no hay más atajos ni salidas, se acaba asumiendo la dura realidad: no hay dinero para seguir tapando los déficits estructurales que arrastra el sistema público de salud. El buque insignia de la Junta naufraga cuando se van desgastando los parcheos.

El propio médico Jesús Candel ha terminado cayendo víctima de sus propios excesos. El personaje está ya más que amortizado y ahora empiezan a caerle las condenas en los tribunales. Todo llega.

El Ejecutivo de Juanma Moreno se enfrenta, además, a un doble problema: el desafío (el agujero sin fondo) que supone mantener en Andalucía una cobertura sanitaria de primer nivel para una población cada vez más envejecida (y más exigente) y la creciente frustración de las expectativas sobre la "eficiente gestión" que iba a llevar a cabo el (supuesto) Gobierno del cambio. Demasiadas promesas. El electoralismo tiene sus consecuencias. Como las tiene que el PP centrara buena parte de su campaña de oposición contra la Junta en desprestigiar el SAS. Porque fueron las listas de espera, fue la falta de profesionales, fueron los deficitarios planes de verano... Y porque lo es ahora que se haya agotado el presupuesto a las vueltas del verano, que no estén realizando sustituciones de personal, que no hayan mejorado su situación...

El cese del director del SAS "no será el único", como ya ha advertido el portavoz Bendodo, pero la crisis sanitaria no se resuelve ni con un puñado de ceses ni con un bienintencionado plan de "evaluación continua". Me decía ayer un compañero del periódico que la mejor forma de ver la gravedad de la crisis sanitaria es la metáfora de la manta: te puedes tapar la cabeza pero se te helarán los pies...

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