En el tejado

F.J. Cantador

fcantador@eldiadecordoba.com

El Puente del Arco Iris

Cuenta la leyenda que existe un puente que queda entre el Paraíso y la Tierra, al que llaman el Puente del Arco Iris. Se trata del lugar que atraviesan tras morir los ángeles peludos de cuatro patas, tanto aquellas mascotas que han sido especialmente queridas por sus dueños en la Tierra, como también aquellos otros animales que han pasado por un infierno al sufrir abandono y/o maltrato y que no han podido disfrutar en vida del amor de una persona. Cuentan que al otro lado de ese puente hay valles y colinas, espacios de ensueño en los que esos amigos -que han sido tan especiales y siguen siéndolo en el corazón humano al que han dado cariño- corren y juegan sin parar empujados por una inocencia despojada de maldad fruto de una naturaleza leal y honesta muy distinta a la humana. Allí, tienen comida, agua y bienestar en abundancia, y jamás pasan penalidad alguna…Desde allí, los ángeles peludos esperan pacientes y fieles a quienes han sido sus dueños y amigos; desde allí los observan cada día y siguen diciéndoles lo mucho que los quieren..., según esa leyenda que también insiste en que todos esos otros ángeles peludos que han estado enfermos o eran ancianos, que han sido mutilados o cruelmente lastimados, ven su salud restaurada y rebosan alegría y felicidad en ese lugar en el que no les falta de nada. Excepto por una pequeña cosa: cada uno de ellos echa mucho de menos a ese alguien muy especial, a ese alguien a quien la vida le obligó a dejar en la Tierra.

No obstante, esa pequeña espinita en el corazón duele menos porque saben que llegará el día del maravilloso reencuentro, ese día en el que el ángel de cuatro patas esperará a mitad del Puente del Arco Iris la llegada de la persona amada para ayudarla a pasar al otro lado y no separarse jamás de ella. En ese reencuentro, "una lluvia de besos cae sobre tu rostro; tus manos acarician nuevamente esa cabeza tan amada, y puedes mirar nuevamente a los confiados ojos de tu mascota, tanto tiempo apartada de tu vida, pero nunca ausente de tu corazón. Entonces los dos cruzáis el Puente del Arco Iris juntos. Gracias a ellos entramos en lo que llamamos Cielo, esos ángeles peludos son los que nos facilitan la entrada al Cielo", reza la leyenda del Puente del Arco Iris. En el caso de los animales que no tuvieron quién cuidara de ellos y los amara, que fueron animales abandonados, maltratados o simplemente dejados a su suerte para morir, siempre hay alguien que les ayuda a cruzar, gente que ha sido amante de los animales. "A todos aquellos pobres animales para los que no pudieron conseguir familias en la Tierra, se les permite acompañarlos para que también puedan cruzar el puente y ser plenamente felices", cuenta la leyenda. Moraleja: Ya le gustaría a la especie humana tener un corazón tan leal y desinteresado como el de las mascotas. Cuando muera quiero ir al Cielo de los Perros.

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