Crónicas Levantistas

Juan Manuel Marqués Perales

jmmarques@diariodecadiz.com

Génova insiste

El enemigo más eficaz del Gobierno andaluz es Fran Hervías, protegido del número dos de Pablo Casado

Alguna vez he escrito que Fran Hervías es el enemigo más eficaz del Gobierno andaluz. Desde su despacho de Génova, el Lobo practica operaciones de desestabilización sobre Ciudadanos con el objetivo de dejar en las raspas a su antiguo partido, hace incursiones en Granada, cruza las líneas enemigas de Jaén y prepara un traspaso masivo de militantes y de dirigentes para antes de las elecciones municipales. No lo intenta con el grupo parlamentario naranja, porque es pecado mortal, pero ha diseñado varios planes letales.

Juan Marín intenta retener a los cofrades, pero el protegido de Teodoro García Egea, segundo de Génova, tiene la confianza de muchos antiguos camaradas que esperan con cierta ansiedad que el Lobo les llame para cruzar la frontera interna de la derecha. Elías Bendodo se propuso sostener a Ciudadanos al precio que fuese, pero su protección no está siendo del todo eficaz.

Y no es por Bendodo, las relaciones entre el PP andaluz y Génova no son del todo buenas. Pablo Casado no contribuye a la estabilidad, y no es que quiera perjudicar a Juanma Moreno, pero sí le gustaría que las elecciones andaluzas fuesen pronto para seguir subido en la ola que ha impulsado Madrid. Se nota, ahí sigue el rescoldo del PP de Sevilla, donde los chicos de San Telmo se oponen a que José Luis Sanz sea el candidato popular al Ayuntamiento hispalense. La llama de la discordia ha vuelto a avivarse, Virginia Pérez da manotazos para espantar a los Junts per Málaga del patio hispalense y el bueno de Sanz, alcalde de la muy limpia y muy provechosa villa de Tomares, calla a pesar de que ha respetado con absoluta lealtad la penitencia impuesta tras la victoria de Juanma Moreno.

Ante este desaguisado, que recuerda a los dimes y diretes del viejo PSOE andaluz, Juanma Moreno debe copiar la estrategia de Juan Espadas, porque son más productivos los acuerdos insuficientes que los dignos desacuerdos. Rompa la dinámica del enfrentamiento, plante a Génova, cierre las crisis y ejerza un liderazgo que parece apreciarse mejor desde fuera del PP que dentro. Hágase un espadas, que ha logrado meter en el saco a un escorpión confiado de una última victoria. Las elecciones no se ganan hasta el día de las urnas, y el desmoronamiento de Ciudadanos es un factor que los sondeos no están evaluando bien. Si se impone la dinámica del voto útil, no habrá ningún escaño naranja en ninguna provincia. Agua fría, presidente, agua fría.

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