Editorial

Felipe González y la mayoría social a favor del pacto

LAS declaraciones del ex presidente del Gobierno y ex secretario general del PSOE Felipe González en las que alienta a su partido para que facilite a Mariano Rajoy la formación de un Gobierno resumen el estado de opinión de una buena parte de la ciudadanía. Según las últimas encuestas, un 66% de los españoles son partidarios de que el Partido Socialista se abstenga si con eso se evitan unas terceras elecciones generales. La mayoría del electorado es consciente de que unos nuevos comicios no supondrían un cambio sustancial en el resultado final y de que el PP volvería a ser el ganador, incluso probablemente con unos cuantos escaños más. Por tanto, la mayoría social del país cree que ya es hora de que los partidos actúen con responsabilidad, aparquen por un momento sus intereses particulares y doten a España de un Gobierno que pueda afrontar de forma urgente y solvente los graves problemas que se vislumbran en el horizonte.

Felipe González, que sigue siendo un hombre con peso ideológico en el PSOE y cuya opinión siempre se escucha con respeto -aunque lógicamente no siempre se acata-, ha hablado con su habitual pragmatismo y sentido de Estado. La necesidad de formar un Gobierno va ya mucho más allá de la lógica y deseable lucha política entre los partidos, algo que es indispensable en el funcionamiento de cualquier democracia que se precie. De hecho, estamos ya ante una crisis política de primer orden que puede derivar en "una crisis de Estado", como advirtió González. Y eso es, precisamente, lo que hay que evitar a toda costa, que la falta de pericia de nuestros políticos para llegar a acuerdos provoque daños irreparables en las instituciones en las que se asienta nuestro sistema político, el mismo que le ha dado a España una larga época de razonable paz y prosperidad.

Pese a lo dicho, nuestra clase política sigue haciendo gala de esa incapacidad que la ha caracterizado en los últimos años y que ha fomentado de forma suicida la desafección de la ciudadanía. Tanto el secretario general socialista, Pedro Sánchez, como el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, se permitieron decir ayer, a pocas horas de reunirse con Mariano Rajoy, que no tienen nada que negociar con él porque ya tienen decidido su voto. Estamos ante una negación absurda de la política que debe cesar inmediatamente. El pacto es necesario y lo desea la mayor parte de la población. Cualquier actitud dilatoria sería una irresponsabilidad impropia de un político que se precie de tener sentido de Estado.

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