Mensaje en la botella

Córdoba: no pintamos nada

No sé qué más tiene que pasar en esta tierra para levantar la voz ante las instituciones

Como si de una pesadilla se tratase, hay hechos que se repiten año tras año desde hace ya una década y que, no por ello, dejan de indignar a quienes nos dedicamos a este oficio de contadores de cosas. Me refiero a la presentación de los presupuestos generales, ya sean del Gobierno central o de la Junta de Andalucía, porque ya nos hemos acostumbrado -que no asimilado- a que incluyan unas cantidades para Córdoba que no hacen justicia a las necesidades e intereses de esta tierra. Como digo, es algo que viene sucediendo desde 2010 aproximadamente y ni gobiernos del PP, del PSOE o de coalición con IU o Unidas Podemos han tenido la sensibilidad que merece la provincia.

En esta semana que hoy acaba, le ha tocado el turno a los Presupuestos Generales del Estado (PGE), los primeros achacables a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y a la sociedad de su partido -el PSOE- con los de Pablo Iglesias -Unidas Podemos-. Y sí, como era de esperar, mucha floritura y adorno, pero pocas cantidades para Córdoba. Dicen que 186 millones están contemplados en el proyecto presentado en las Cortes, pero de ellos, apenas 27 se dedican a inversiones reales. Sin entrar en muchos detalles, por estos lares seguimos pendientes de la conversión en autovía de la N-432, de la Variante Oeste de Córdoba, de la mejora de la N-502, de una apuesta real por el aeropuerto, de las comisarías de la Policía Nacional, de la terminación de la Biblioteca del Estado (los Patos) y de otras asignaturas pendientes que, repito, ni les interesa ni les ha preocupado a este gobierno de Sánchez ni al anterior de Rajoy ni al anterior del anterior de Rodríguez Zapatero. Como decía la canción de Mecano: no pintamos nada.

Para colmo de males, cuando aún estamos tratando de digerir que Córdoba se vuelve a quedar atrás en las intenciones del Gobierno, resulta que quienes nos representan en el Congreso de los Diputados por parte de PSOE y PP tienen que salir a explicar las cuentas. Aquí tampoco hay sorpresas. Unos se rasgan las vestiduras diciendo lo perjudiciales que son para la provincia y otros se pavonean porque consideran que son justas. En fin, que en lo único en lo que coinciden ambos partidos es en el grado de demagogia y de desvergüenza que ponen sobre la mesa al hablar de los PGE y de Córdoba. Pero claro, su papel es ese, el de palmeros y pelotas aduladores para contentar a los jefes, que les han puesto ahí de manera caprichosa para que ocupen el escaño.

No sé qué más tiene que pasar para que esta tierra levante la voz ante el trato presupuestario que recibe de las instituciones -del Gobierno central y de la Junta-. Se supone que estamos representados por personas, entidades, agentes sociales y económicos que tienen esa misión, pero ni se les ve ni se les oye. Ya que no pintamos nada, al menos que no nos quedemos con las ganas de pintarle la cara a ellos. Se lo han ganado.

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