Con la venia

Fernando Santiago

fdosantiago@prensacadiz.org

Chiringuitos

Ya más calmao va El Relojero a un chiringuito/ pa colocar a 30 paisanos y a siete primos / Elías Bendodo le vio carita de guachisnay/ y le colocó de Málaga trescientas cuarenta y sai", versión actual del popurrí de Los cruzados en este caso Los Cruzados del Cambio, letra música y dirección del Eterno Capitán Veneno del Perchel. Cadena de paradojas: Bendodo y Juan Marín anuncian una auditoría después de dos años y dos millones de euros que dice lo que todo el mundo sabía, que había un montón de empresas y entes que servían para colocar gente que solo eran un despilfarro de recursos públicos, lo que se ha venido en llamar la huida del derecho administrativo. Se monta un chiringuito y se coloca allí a exalcaldes socialistas, primos, hermanos, cuñados, sobrinos, nueras y compañeros de partido. Que haga alguien un esfuerzo de investigación y mire la cantidad de concejales socialistas que trabajan en organismos de la Junta de Andalucía, son legión. Ya es de Big Data ponerles los lugares de origen, entonces veremos la cantidad de gente de Jaén, de la Sierra Norte de Sevilla y de Alcalá que hay por toda la Junta. Qué de listos hay en esos pueblos. Lo más gracioso es que el PP y Ciudadanos ya lo sabían, de hecho ellos han ido nombrando a los gerentes, directores y asesores de todos esos chiringuitos, a veces maquillando los procedimientos como si fuera una selección rigurosa mediante la cual un portero de discoteca del PP terminaba de delegado de la Agencia Pública de Vivienda. Por si fuera poco, el Relojero de Sanlúcar fue socio de Susana Díaz por lo que durante años mantuvo con sus votos el sistema de los chiringuitos. Juan Marín es como el capitán Renault en Casablanca: ¡qué escándalo, aquí se juega! Capitán, sus ganancias. Fue llegar al Gobierno y entre malagueños, sanluqueños y compromisos variados, salieron gestores públicos de debajo de las piedras. Encima unos días antes se inventaron su propio chiringuito, la Agencia Digital que nos va a convertir en la Andalucía 4.0, 5.0, 6.0 o el puntocero que haga falta. Nadie sabe con exactitud el tamaño de esta estructura paralela, si son 50 ó 60 entes, si hay 3.000 trabajadores o 10.000, por no saberse no se sabe con certeza cuánto cuesta la broma, aunque haya sueldos que cortan la respiración, no hacen nada pero cuestan un riñón. Se sabe con certeza que ninguno pasó prueba de selección, el curso inexorable del tiempo hará que no se despida a nadie e incluso se amplíe la nómina de trabajadores con los nuevos enchufados del PP y de Ciudadanos, ya se sabe la capacidad de acumulación que tiene la administración. Paga España. Al Relojero se le ha puesto cara de Georgie Dann, acaba de sacar la canción del verano.

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