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Ojo de pez

Pablo Bujalance

pbujalance@malagahoy.es

Banderas

Con la bandera nacional, Vox da cabida entre los suyos a todos los españoles, todos, ya sean comunistas o socialistas

No, no voy a escribir aquí sobre Antonio, aunque estando el patio como está bien que lo preferiría. Cuando cerraron la morgue del Palacio de Hielo, un presentador de la EITB criticaba lo que consideraba un exceso de fervor patriótico en el acto oficial de clausura, dada la abultada presencia de la bandera de España, además de las autoridades pertinentes, así como la interpretación del himno. El presentador hacía gala, seguramente a su pesar, de su españolismo primario al manifestar claramente su confusión respecto a los símbolos nacionales; confusión heredada, claro, de la tradición nacionalcatólica que pervive en los actuales nacionalismos, sean centralistas o periféricos. La bandera es un símbolo, cierto, pero no representa adhesión ni orgullo. La bandera representa a la nación española. La misma tradición a la que me refería antes ha convertido el término nación en algo confuso, rebosante de folklore, mito y superstición, pero en realidad su significado es muy sencillo: la bandera representa a todos los españoles. Y dado que no hay manera de meter a todos los españoles en un sitio concreto, se pone la bandera en su representación. Así, la bandera de aquel acto significaba que todos los españoles compartían el pesar por las víctimas. Algo que, según el presentador de la EITB, las mismas víctimas no merecían.

Del mismo modo, la bandera nacional luce, por ejemplo, en las sedes de las distintas administraciones, para dar a entender que estas sedes públicas pertenecen a todos los españoles y que, del mismo modo, trabajan para todos ellos. El Ejército luce la bandera para dejar claro que se debe a todos los españoles, del primero al último. En las competiciones deportivas, con su uso se puede manifestar que es todo el país el que empuja y anima a un atleta o una selección representativa del mismo para que se haga con la victoria. Lo que no tiene ningún sentido es utilizar la enseña nacional como símbolo partidista. Al emplearla Vox en sus manifestaciones, lo que hace es dar cabida entre los suyos a todos los españoles, todos, ya sean comunistas o socialistas, y no sé si es esto exactamente lo que pretende. Lo mismo podemos decir de Ciudadanos, que también juega a ver quién tiene la bandera más larga, tal y como hace el PSOE cuando le conviene. Por no hablar del malestar que esta opción puede causar en quien no comparta las causas partidistas defendidas, pero se vea forzosamente representado en ellas.

Menos sentido aún tiene enarbolar la bandera como motivo de orgullo. Si uno se siente orgulloso de ser español, siempre puede leer a Cervantes. Para empezar.

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