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Cocina y niños: dos ingredientes perfectos para elaborar un formato de éxito; si no, que se lo digan a la cadena pública y a Atresmedia, que han encontrado -sobre todo la primera- un filón a explotar hasta la saciedad en MasterChef y Top Chef, aunque la versión Junior del primero es la que mejor funciona. Talents de cocina hay para hartar -y la moda no creo que dure ya demasiado, la verdad- pero en Estados Unidos Chopped Junior (en España se emite en COSMO) es el enésimo intento por hacernos creer que estos espacios van a seguir dando buenos resultados de audiencia toda la vida.

La receta es más simple que la de la tortilla a la francesa: bátase la ingenuidad y ternura de cuatro menores de edad, con la exigencia de una competición y una pizca de realidad por elaborar una comida maestra en un tiempo límite y emitirse el proceso en un grabado-directo, es decir, rodado del tirón. Con todo ello se logra un plato que convence, como MasterChef Junior, porque en realidad su propósito lo cumple, que es entretener; pero que no digan que es educativo y divulgativo, porque no es cierto.

Plato a plato, durante las tres rondas de aperitivo, entrada y postre, cuatro pequeños y ambiciosos chefs de entre 9 y 15 años despliegan todo su talento innato, preparando comidas inolvidables, usando ingredientes que probablemente nunca han visto, y tratando de controlar la presión del reloj, pues solamente contarán con 30 minutos en cada ronda.

El mayor reto de Chopped Junior es tomar una misteriosa cesta de ingredientes y convertirlos en un plato que los jueces juzgan por su creatividad, presentación y sabor. En cada ronda, para preparar el plato, los jóvenes cocineros deben combinar entre tres y cinco inusuales ingredientes, usándolos todos de alguna manera. Aunque el olvido de un ingrediente no es una descalificación automática, los jueces sin duda lo toman en consideración. También tienen acceso a una despensa y a un frigorífico abastecido con más alimentos, lo que les permite explorar todavía más su creatividad.

Cada uno de estos genios de la cocina en miniatura traerá también a la mesa de 'corte' su energía desenfrenada, su gran personalidad y su imaginación imparable, pero sólo uno podrá convertirse en ganador de Chopped Junior. El vencedor recibirá un premio de 10.000 dólares (más de 9.000 euros) en efectivo, y la codiciada chaqueta de chef de Chopped. Presentado por Ted Allen, un auténtico gurú de la cocina en Estados Unidos, el jurado está compuesto por dos cocineros y una celebritie que no se sabe muy bien qué pinta en todo esto. Será para añadir show a una dinámica de por sí aburrida de repetida que está.

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