Análisis

francisco andrés gallardo

Cobeaga

Tiene toda la razón el cineasta Borja Cobeaga en que no le de la gana ("la puta gana", qué chispa) de hacer una película sobre el militar (que no conquistador, ni fascista, ni nada parecido) vasco Blas de Lezo. Debido a la magra altura intelectual de Cobeaga los espectadores españoles le estaremos siempre agradecidos con que no toque nuestra Historia y se dedique a la pringue de Superlópez, los chistes malos de los ocho apellidos y Pagafantas. Este profesional es consciente de que no maneja talento para abordar la enjundia que necesitarían esos episodios nacionales que merecerían ser contados para nosotros y para los demás. Sobre todo para algún arrogante británico a cuyos antepasados piratas el paisano de Cobeaga, que el infeliz desprecia por puro desconocimiento, les dio bien.

El cine español desde hace años no tiene ganas de tratar nuestra Historia más allá de los clichés del bando republicano. Ni nuestras cadenas de televisión tienen el arrojo de afrontarlo. RTVE, Atresmedia, Mediaset o Movistar están más a gusto en la fantasía de Velvet, El secreto de Puente Viejo, las feministas imposibles de La otra mirada y la Sevilla excesivamente fea de La peste. Lo de Hispania o Isabel no pasaron de ser intenciones sueltas e inexplicables.

Estamos en plena conmemoración de la primera vuelta al mundo completada por un puñado de marinos andaluces, pero eso no genera inspiración a nadie. Qué le vamos a hacer. Y lo de Blas de Lezo no ha pasado de un par de folios.

El menosprecio de Cobeaga y sus amigos es porque ha sido Vox el que ha pedido que dicho marino vasco sea merecedor de una producción cinematográfica. Pero Vox no puede apropiarse de la Historia de España por renuncia de los demás. En los colegios y en la vida diaria tendría que existir más difusión, respeto y fomento del conocimiento de nuestro pasado y de nuestros valores, donde hay épica, tragedia e incluso comedias más inteligentes y delirantes que las de Cobeaga. Hay pocos países con nuestra Historia. Aunque la nieguen por omisión.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios