Análisis

fernando faces

BBVA-Sabadell: fusionarse o morir

El tsunami de fusiones bancarias no cesa. Tiempos difíciles para los bancos medianos. Los bajos tipos de interés, las crecientes exigencias regulatorias, la disrupción digital, la nueva competencia de las fintech y las big tech, el cambio del modelo de negocio y el exceso de capacidad productiva, amenazan la supervivencia de la banca mediana. Las dos últimas crisis han acelerado estas tendencias. La presión de las autoridades monetarias es creciente: más provisiones para insolvencias, más reducción de costes, no repartir dividendos e intensificar las fusiones bancarias.

El último anuncio de fusión lo han protagonizado BBVA y Sabadell, que han comunicado a la CNMV el inicio formal de conversaciones. Se iniciaron en el mes de septiembre y se han precipitado este mes. La oportunidad ha sido la magnífica venta que ha realizado el BBVA de su filial en Estados Unidos a la entidad financiera PNC Fináncial Group por un valor de 9.700 millones de euros, con una plusvalía de 580 millones. Una venta espléndida a un precio que multiplica por 1,34 el valor en libros y por 2,5 el valor de mercado. Un precio extraordinario que equivale al 50% del valor del BBVA en Bolsa, por tan solo el 10% de negocio del BBVA en el mundo.

Es una operación de oportunidad por varias razones: permite afrontar la fusión con el banco Sabadell sin necesidad de recurrir a una ampliación de capital; fortalece el coeficiente de solvencia (CT1) del BBVA desde el 11,5% al 14,5%, por encima de la media europea; aporta margen estratégico para otras operaciones corporativas y permite mejorar la retribución de los accionistas. Los mercados financieros celebraban el anuncio de fusión con una subida de la cotización del BBVA del 15,5% y del Sabadell del 24,6%. El anuncio de fusión ha sido bien recibido. Son dos bancos complementarios que pueden obtener sinergias de ingresos y costes. La intensa superposición de redes en Cataluña y País Vasco posibilita una reducción de costes del 29% y el cierre de 1.250 oficinas. Será el segundo banco en negocio en España, con un volumen de activos de 596.481 millones de euros,46.365 empleados y 4.250 oficinas. El negocio a escala mundial alcanza los 860.000 millones de euros, por detrás del Santander (1.500.000 millones).

Fusión buena para ambos. Para el Sabadell, que tras 140 años de crecimiento, compras y absorciones exitosas, afronta dificultades de rentabilidad por los bajos tipos de interés, la creciente competencia, y la fallida compra del banco británico TSB al Lloyds. Como consecuencia de la doble crisis y los bajos tipos de interés el Sabadell ha tenido que realizar fortísimas provisiones y soportar una baja rentabilidad. Desde el inicio de la crisis de 2007 la cotización en bolsa del banco Sabadell se ha desplomado un 93%.

El lado oscuro es la destrucción de empleo. Desde la crisis de 2008 la banca ha destruido 90.000 empleos, el 35% de la plantilla, y ha cerrado 20.000 oficinas, el 40% de la red. Otro aspecto negativo es la reducción de la competencia de un sistema que avanza hacia el oligopolio, y una clientela que cada vez tiene un universo más estrecho donde elegir. La supervivencia prevalece sobre la competencia.

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