Últimos días de versos

"El consumismo ha entrado en el mundo literario"

  • La escritora italiana Dacia Maraini defiende que "el libro es un objeto artesanal y no puede ser tratado como uno industrial" y denuncia que "la discriminación a las mujeres viene desde arriba"

Dacia Maraini y María Ángeles Cabré, en su 'Cosmodiálogo'. Dacia Maraini y María Ángeles Cabré, en su 'Cosmodiálogo'.

Dacia Maraini y María Ángeles Cabré, en su 'Cosmodiálogo'. / juan ayala

La combativa escritora italiana Dacia Maraini centró el foco de atención de la jornada de ayer de Cosmopoética, donde mantuvo un encuentro con María de los Ángeles Cabré, también escritora, en el que dialogaron sobre poesía, feminismo, la interesante vida de la primera y la situación del mercado editorial: "el consumismo ha entrado en el mundo literario", asevera.

Maraini es una persona muy comprometida socialmente, una escritora feminista que ha tratado mucho el tema de la violencia sobre la mujer. "Hay pocas escritoras veteranas que hayan tenido una vida tan agitada y que hayan podido publicar tanto", apuntó Cabré, traductora de literatura italiana y especialista en mujeres escritoras.

La gran dama de las letras italianas señaló que "todavía seguimos en una cultura patriarcal a pesar de que haya mujeres que han alcanzado roles importantes en la sociedad". Así, explicó que, por ejemplo, en la sanidad de su país, las enfermeras son prácticamente todas mujeres, hay bastantes médicas pero casi ninguna en los cargos, sólo un 6%. "Hay una evidente discriminación dentro de esa jerarquía de poder", añadió.

Llevado al terreno de la literatura, explicó que "hay muchas publicaciones de mujeres, el mercado está totalmente abierto a ellas, pero porque la mayoría de las personas que leen son mujeres". Sin embargo, al hablar de instituciones como la universidad o esferas literarias más altas, "las mujeres desaparecen". "La discriminación viene desde arriba, por lo que hay que reconocer valores y modelos para las siguientes generaciones", aseveró. En esa línea, contó que una vez, una alumna de la universidad quiso hacer una tesis sobre una obra suya pero su profesor le dijo que era mejor hacerla sobre un hombre. "Es un ejemplo que refleja la realidad que existe", apuntó.

En su infancia, Maraini estuvo dos años en un campo de concentración en Japón por la negativa de su padre, un conocido antropólogo, a firmar su adhesión a la república fascista de Saló. A su vuelta creció en Sicilia, en un ambiente en el que las mujeres casi no podían ir al cine, aunque en su familia siempre la enseñaron a ser libre. Luego se trasladó a Roma, donde entró en contacto con un grupo de intelectuales entre los que se encontraban Pasolini y Moravia, del que fue pareja durante unos años. Con ellos nunca se sintió discriminada, "no eran misóginos".

Novelista, poeta, dramaturga y guionista cinematográfica, el mayor éxito de Dacia Maraini llegó en 1990 con La larga vida de Marianna Ucrìa, la historia de una mujer sordo muda en la Sicilia del siglo XVIII, que fue traducido a 30 idiomas. Ahora es una maestra para los jóvenes escritores italianos. "Tengo una relación muy buena con los autores más jóvenes; casi todos los días me pide alguno que haga una introducción para su libro", aseguró. "Intento ayudarlos siempre, sobre todo -agregó- presentándoles a editores para que se hagan un hueco en el mundo literario".

El ambiente cultural ha cambiado mucho en su país desde que ella empezó hasta la actualidad: "de la calidad se ha pasado a la cantidad". A las librerías llegan tantas publicaciones que las obras solo se quedan un par de días en las estanterías, algo que es "triste". "El consumismo ha entrado en el mundo literario", manifestó, sin embargo, "el libro es un objeto artesanal que no puede ser tratado como un objeto industrial". Ante este panorama, ella se considera "afortunada porque tengo lectores que me siguen desde hace tiempo y conocen mi ritmo (publica una obra cada cinco o seis años)".

Además de Dacia Maraini y María Ángeles Cabré, Cosmopoética programó ayer un encuentro con Remedios Zafra, un Cosmodiálogo con Manuel Vilas y una sesión de Conversaciones en sol sostenido con María Terremoto.

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