Cultura

Sanlúcar y su crisol de culturas

  • La Orquesta de Córdoba inauguró ayer, acompañada por el tocaor gaditano, la 29ª edición del Festival de la Guitarra en el Gran Teatro, con la interpretación de 'Música para ocho monumentos'

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"Ni el virtuosismo ni el protagonismo" de su guitarra se dejaron ver en el Gran Teatro, sino que fue "la obra del músico Manolo Sanlúcar", no la del tocaor, la que apareció en el coliseo. Ya lo advirtió ayer el guitarrista gaditano antes del comienzo para no desilusionar a los que esperaban deleitarse con los acordes de su instrumento. "Yo en esta tierra me siento de una manera especial y tengo la necesidad de comunicarme con ustedes fuera de protocolo", explicó Sanlúcar al público antes del concierto.

Con este preámbulo, la Orquesta de Córdoba, acompañada por el maestro Manolo Sanlúcar y dirigida por el italiano Carlo Palleschi, fue la encargada de inaugurar ayer en el Gran Teatro la 29ª edición del Festival de la Guitarra con una obra en la que el flamenco apenas apareció. El guitarrista trajo hasta el escenario del coliseo su recién creada Música para ocho monumentos, una composición que homenajea a ocho particulares enclaves andaluces poco conocidos. Sanlúcar, que tuvo como segunda guitarra a David Carmona, deja en esta ocasión en un segundo lugar a su guitarra para dar protagonismo a la orquesta, en este caso la de Córdoba. Con esta obra el tocaor quiere mostrar el crisol de culturas que ha habitado Andalucía a lo largo de los siglos a través de la variedad de sonidos que encierran los diversos instrumentos porque "la orquesta es el instrumento universal que nos recoge a todos".

Agradecimiento, cariño y devoción en el toque de Sanlúcar; entrega y armonía en la Orquesta de Córdoba. Y un público que llenó el Gran Teatro y que se conmovió desde el principio con las palabras del maestro. Sanlúcar ha trasladado a la partitura las emociones que le generan ocho espacios andaluces; el yacimiento almeriense de Los Millares, la ciudad romana de Baelo Claudia, en Cádiz; el granadino Baño de Comares, el Castillo de Sabiote, en Jaén; el Monasterio de San Jerónimo, en Córdoba; el cementerio redondo de Sayalonga, en Málaga; las Minas de Riotinto, en Huelva; y la Hacienda del Olivar de Sevilla; generando una obra compuesta por ocho piezas -una para cada enclave. Una descripción llena de sutileza realizada "con los ojos del alma", como afirma Sanlúcar, que son los que ofrecen "la mirada más profunda del ser humano".

La segunda parte del programa, con la que el autor puso al público en pie, estuvo dedicada a La canción de Andalucía, otra creación de Sanlúcar, que ha escrito desde la letra y la música hasta la orquestación y en la que lanza otra mirada a su "amada", como el maestro sanluqueño se refiere a Andalucía. El Coro Fernando de las Infantas, el Coro Infantil del Conservatorio Profesional de Música de Córdoba y la Orquesta de Córdoba, acompañados por la voz de Carmen Molina, interpretaron esta pieza.

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