Cultura

Ozon plasma en la Berlinale el rostro de las víctimas de la pedofilia eclesiástica

  • El cineasta francés presenta 'Gràce à Dieu', su quinta película a concurso en el festival berlinés

Ozon (izq.), posa junto a Melvil Poupaud, Denis Menochet y Swann Arlaud. Ozon (izq.), posa junto a Melvil Poupaud, Denis Menochet y Swann Arlaud.

Ozon (izq.), posa junto a Melvil Poupaud, Denis Menochet y Swann Arlaud. / efe

El director francés François Ozon mostró en la Berlinale el rostro múltiple de las víctimas de la pedofilia en la iglesia, en una jornada a concurso que completaron una rompedora historia sobre violencia infantil y la estepa azotada por el viento de Mongolia.

"No me interesa el aspecto jurídico, sino el humano. No pretendo influir en la justicia francesa, sino en la sociedad", afirmó Ozon sobre Gràce à Dieu, su quinta película a concurso del festival berlinés, esta vez centrada en un universo de traumas masculinos.

Su filme se estructura sobre un escándalo real, el que salió a la luz a raíz de la plataforma La Parole Liberé, el colectivo de víctimas del padre Bernard Preynat, al que se imputan abusos a 70 menores, cuyo abogado ha presentado una demanda en Francia para que se retrase el estreno del filme hasta después del proceso.

A partir de ahí, Ozon arrastra "al espectador hacia personalidades distintas masculinas", inspiradas en esos personajes reales, hasta componer un mosaico amplio, como extenso es el pecado de la pedofilia en la iglesia.

Ahí está Alexandre (Melvil Poupaud), el padre de una familia modélica católica que no quiere perder la fe, pese a lo sufrido; o el que fuera niño prodigio Emmanuel (Swann Arlaud), incapaz de recomponer las piezas destrozadas por el padre que arruinó su niñez.

A su alrededor están las esposas o madres que los sostienen en la lucha contra la impunidad eclesial o que trataron de no ver a tiempo ese secreto a voces que es la pederastia infligida por religiosos.

"No es un filme documental sobre ese caso. Podría ser sobre cualquier otro en España, en Argentina, en otro lado", defendió Ozon sobre una película que va más allá del "proceso Preynat" y la red de silencio tejido alrededor de este por la iglesia.

Gràce à Dieu llegó a la Berlinale cuatro años después de que el chileno Pablo Larraín ganara el Gran Premio del Jurado con El club, el filme centrado en un grupo de sacerdotes perdidos entre atrocidades inconfesables.

Ozon da un giro de 180 grados a las anteriores cintas con las que compitió en Berlín -entre ellas, 8 Femmes (8 mujeres), Oso de Plata en 2002 a su elenco de actrices, entre ellas Catherine Deneuve, Isabelle Huppert y Fanny Ardant-.

También tuvo un buen arranque Alemania con Systemsprenger (System crasher), una película dirigida por Nora Fingscheidt, representante de la nueva generación de cineastas alemana, que no deja un segundo de respiro al espectador.

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