Cultura

Un incendio reduce a cenizas el Museo Nacional de Río: "No va a quedar nada. Se acabó"

  • El edificio, que poseía una de las colecciones prehistóricas y arqueológicas más importantes del mundo, albergaba más 20 millones de piezas

  • La caída de un globo aerostático sobre su tejado o un cortocircuito en una de sus dependencias se barajan como posibles causas del incendio

"No va a quedar nada. Las llamas están altísimas y el fuego se ha extendido por todos lados. El palacio se va quemar entero y también las colecciones, las momias, todo. Se acabó". En este angustioso audio, emitido desde el lugar de los hechos, José Pérez Pombal, antiguo director del Museo Nacional de Río de Janeiro, certificaba la madrugada del domingo a este lunes la ruina total de esta institución artística, la más antigua en Brasil (precisamente este año celebraba sus 200 años de historia) y considerada la quinta mayor colección del mundo de este tipo, con unos 20 millones de piezas.

Las llamas comenzaron en el recinto en torno a las 19:30 del domingo, cuando ya estaba cerrado al público y sólo había cuatro vigilantes en su interior. Los bomberos seguían trabajando hoy en el edificio, en algunos de cuyos rincones, sobre todo en la parte posterior del mismo, el fuego se reavivaba por momentos.

El museo, inaugurado hace dos siglos por la realeza brasileña, fue el escenario escogido por la princesa Leopoldina, mujer del emperador Pedro I, para firmar la declaración de independencia de Brasil en 1822 y también acogió la primera Asamblea Constituyente que marcó el fin del imperio en Brasil.

En un ambiente de rabia y conmoción –en esta jornada se han registrado incluso altercados entre la Policía y una multitud de ciudadanos que se han congregado frente al calcinado recinto para protestar contra la dejadez de las autoridades ante el patrimonio cultural–, han empezado a correr las primeras hipótesis sobre la causa del pavoroso incendio.

Una manifestante es trasladada por agentes de las fuerzas de seguridad después de sufrir un desmayo frente al Museo Nacional de Río. Una manifestante es trasladada por agentes de las fuerzas de seguridad después de sufrir un desmayo frente al Museo Nacional de Río.

Una manifestante es trasladada por agentes de las fuerzas de seguridad después de sufrir un desmayo frente al Museo Nacional de Río. / Antonio Lacerda (Efe)

La caída de un globo aerostático no tripulado en el techo del museo se baraja en estos momentos como posible causa, según ha explicado el ministro brasileño de Cultura, Sergio Sá Leitao. En Brasil, estos globos, que funcionan con un sistema de combustión, se utilizan especialmente durante las fiestas juninas, que se celebran a mediados de año. Otra hipótesis de las autoridades apunta a un un cortocircuito que se habría producido en el laboratorio audiovisual del museo.

El ministro de Cultura, en cualquier caso, ha admitido en una entrevista televisiva que venían identificándose "negligencias" en la conservación del museo durante los últimos años, por lo que será "necesario", ha añadido, "investigar si de hecho existe una conexión entre el incendio y la fragilidad y deficiencias del museo".

Todo son lamentos ahora, pero uno de los directores de la institución, Luis Fernando Duarte, ha recordado este lunes que él mismo llevaba "años" denunciando la "falta de apoyo y la falta de conciencia" de los poderes públicos ante la penosa situación financiera del museo, que le impedía "preservar adecuadamente" lo que finalmente ha sido reducido a cenizas por este incendio.

Una trabajadora del museo llora frente a la fachaza del edificio calcinado. Una trabajadora del museo llora frente a la fachaza del edificio calcinado.

Una trabajadora del museo llora frente a la fachaza del edificio calcinado. / Antonio Lacerda (Efe)

El ministro de Cultura ha admitido que el incendio ha sido consecuencia de "años de negligencia" en la gestión del museo. Así las cosas, el presidente del país, Michel Temer, ha emitido un comunicado oficial en el que habla de "día trágico" para "todos los brasileños". "Es incalculable la pérdida del acervo del Museo Nacional", ha reconocido el mandatario, pues "se han perdido 200 años de trabajo, investigación y conocimiento".

Entre sus 20 millones de piezas, que incluyen colecciones de animales disecados, utensilios indígenas, momias y fósiles, destacan los restos del primer dinosaurio localizado en el continente o el cráneo de la primera americana, bautizada como Luzía, una mujer que habitó en el actual territorio brasileño hace 11.500 años y que supone el fósil más antiguo hallado en América del Sur.

Tan sólo un meteorito de cinco toneladas hallado en 1784, conocido popularmente como Bendegó y resistente a temperaturas extremas, ha sobrevivido al desastre. Con 5,6 toneladas de peso, la piedra fue hallada en 1784 en el estado de Bahía, en el noroeste del país, y trasladada al Museo Nacional de Río de Janeiro en 1888 por órdenes del emperador Pedro II. 

Se da la circunstancia de que hace 40 años, el 8 de julio de 1978, otro enorme incendio, en aquella ocasión en el Museo de Arte Moderno de Río, destruyó valiosas pinturas de Picasso o Dalí, expuestas en la pinacoteca como parte de una muestra temporal.

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