Cultura

La Escuela Presjovem cancela su 26ª edición por falta de presupuesto

  • El programa formativo y musical se anula a causa de la reducción de las subvenciones recibidas La cita surgió en Lucena en 1991 para ofrecer una formación de excelencia a jóvenes músicos

A lo largo de los 25 años de la Escuela Presjovem han pasado centenares de alumnos y profesores de la talla de Tibor Szász, Daniel del Pino, Stefan Schmidt, Boris Berman, David Quiggle, Alexander Kandelaki, Óscar Martín o Jennifer Stumm, entre otros. Sin embargo, este año las aulas se quedarán vacías ante la cancelación de la 26ª edición de la cita debido a la falta de presupuesto. Será la primera vez que no se celebre desde que se puso en marcha en 1991.

La progresiva disminución de las subvenciones que recibe el Proyecto Presjovem ha ocasionado la anulación de la edición que estaba prevista para este mismo mes. De hecho, la escuela debería haber comenzado ayer y finalizado el 15 de agosto. "Ha habido ayudas pero no suficientes", señaló la presidenta de Presjovem, María José Baum.

La responsable del proyecto indicó que hacía tiempo que faltaban las ayudas privadas y con las públicas la organización no alcanza el presupuesto necesario para desarrollar su programa formativo. Tras eliminar la Diputación su apoyo, quedaban el del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem) y el del Ayuntamiento, que no han sido suficientes para salvar esta vigésimo sexta edición. Otro de los varapalos ha sido la retirada del patrocinio de Yamaha, que en años anteriores cedía los pianos.

Las becas eran una de las razones de ser del proyecto; es decir, se cubría parte del precio de la escuela, por lo que sin los fondos necesarios este año no se podían conceder tal y como se había hecho en años anteriores y "a las familias no se les puede pedir más", apuntó la máxima responsable de esta cita formativa. A esto se añade el descenso de inscripciones que ha habido, según Baum, en algunas especialidades, sobre todo en cuerda.

La presidenta de Presjovem manifestó que "estamos agradecidos a todo el mundo" y comprende que "los tiempos no son los de antes" a la hora de conceder subvenciones debido a la crisis económica. A pesar del traspié de este año, "seguimos en ello, con mucha ilusión, y la idea es retomar la escuela el año que viene", aseguró Baum. En resumen, "el objetivo es volver" para seguir ofertando una formación de excelencia a jóvenes músicos.

La iniciativa, que en sus primeras 17 ediciones se desarrolló en Lucena, se trasladó a la capital con la intención de instalarse de forma definitiva, convirtiéndose en la cita cultural más importante del agosto cordobés. Su relevancia y atractivo es tal que en el año 2001 la Junta de Andalucía la declaró Bien de Interés Turístico Nacional.

La crisis hizo mella en Presjovem, de manera que su presupuesto disminuyó de forma progresiva. En 2012 la escuela redujo en una semana su duración debido al reducido presupuesto con el que contaba (el año pasado ya se ofertaban sólo dos semanas de cursos). Entonces se optó por reorganizar las actividades manteniendo los pilares del proyecto: un original diseño pedagógico y la calidad artística de sus profesores.

Los alumnos elegidos debían cursar el grado medio o superior de las especialidades instrumentales de piano, violín, viola, violonchelo o contrabajo, y recibían clases específicas de su instrumento impartidas por músicos profesionales. Presjovem daba la oportunidad a los jóvenes seleccionados de recibir clases de forma intensiva, y además cada uno tenía una hora al día de formación individual. Se trataba de un régimen de internado en el que los alumnos estaban en contacto con la música desde que se levantaban hasta la hora de dormir.

Además, la escuela iba acompañada de un festival, de forma que muchos de los profesores, que solían venir de fuera de España, actuaban a su vez en el programa musical. Éste también daba la oportunidad a los estudiantes de demostrar los conocimientos adquiridos o mejorados durante su estancia en la escuela. La Sala Orive, la iglesia de la Magdalena, el Jardín Botánico y la Mezquita-Catedral han sido algunas de las sedes de los conciertos del festival.

Por otra parte, España, Estados Unidos, Costa Rica, Italia, Alemania o Rumanía eran algunos de los países de los que procedían los alumnos que han pasado por la escuela, una mezcla que permitía la confrontación de técnicas e ideas musicales.

El pasado año fue uno de los más especiales para Presjovem ya que celebró su 25 aniversario con una programación compuesta por 14 conciertos y reunió a 49 alumnos de cuerda y piano. En total, los estudiantes participaron en seis talleres sobre acompañamiento a la danza, arte escénico-musical, orquesta barroca, principios básicos del flamenco y tecnología en la composición musical. También hubo una mesa redonda sobre la zarzuela y una conferencia con motivo del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa de Ávila.

La cita comenzó con un concierto en el Patio de los Naranjos en el que la Orquesta Presjovem estuvo dirigida por el director de la Orquesta de Córdoba, Lorenzo Ramos, y contó con la participación de la cantaora cordobesa Trinidad Montero La Trini. El concierto de clausura fue en el Teatro de la Axerquía.

Tras una rica edición, la Escuela y Festival Presjovem cancela su programa con la esperanza puesta en una pronta vuelta para seguir llenando de música el verano cordobés.

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