Cultura

Danza y circo centran la segunda jornada del Festival de Palma del Río

  • La compañía Vol´e Temps estrena Distans y Alas Circo Teatro representa su obra '3 en 1'

'El emocionómetro del inspector Drilo', de Acuario Teatro. 'El emocionómetro del inspector Drilo', de Acuario Teatro.

'El emocionómetro del inspector Drilo', de Acuario Teatro. / r. morales

Los espectáculos de danza y circo protagonizaron ayer la segunda jornada de la XXXV Feria de las Artes Escénicas de Palma del Río, con cuatro de las diez obras programadas. Vol´e Temps presentó Distans, un estreno que ahondó en las emociones que son capaces de generar el riesgo de las disciplinas circenses y la interpretación teatral con malabares, acrobacias dinámicas o música. La misma modalidad interpretativa, el circo, estuvo presente con la compañía cordobesa Alas Circo Teatro y su creación 3 en 1, que se desarrolló en el paseo Alfonso XIII ante la mirada del público.

En el apartado de danza, se produjo el preestreno de Inside Kid, una obra de Marcat Dance llena de fantasía así como de cierta densidad enérgica. También en la zona del paseo Alfonso XIII tuvo lugar Naufragio universal, una autoría de Marco Vargas & Chloe Brûlé pensada para espacios singulares; en ella, un naufragio es el punto de partida a la hora de evocar valores como la individualidad o la solidaridad, las fronteras frente a la libertad, entre otros aspectos. Mediante la expresión de sus cuerpos, los bailarines recrearon esa necesidad de buscar una salida. La obra busca revelar el espíritu épico del hombre mediante su fragilidad e instinto de supervivencia, con la danza como pilar.

Acuario Teatro y Escenoteca ofrecen historias orientadas al público infantil

La segunda jornada de este consolidado evento cultural comenzó con títulos para el público infantil, en concreto con la propuesta de Acuario Teatro a través de El emocionómetro del inspector Drilo. La historia trabaja el plano de las emociones gracias a las investigaciones del inspector Drilo, un animal encargado de observar y analizar las preocupaciones o alegrías que desprenden los habitantes de Forestville. A las 12: 30, la sala Andalucía se convirtió en El desván de los hermanos Grimm, un espectáculo de Escenoteca donde Pepa Muriel se sumergió en una reconstrucción de la memoria oral de su infancia gracias a Federico García Lorca, Ana María Matute o Marina Abramovic. El día con más oferta teatral de la programación, un total de diez, contó con otras representaciones como la de Lamedinaes Company junto a Producciones Come y Calla en ¡Ay, Carmel! Una trama que sirve de canto a la supervivencia.

La sesión vespertina comenzó con Las dependientes, de Teatro A Pelo y La Ejecutora. En escena, cuatro mujeres cansadas, reventadas o al borde del desmayo pero que deben seguir adelante sin parar de trabajar ni sonreír en ese intento por ser las mejores en todo. Para culminar y alcanzar la mitad de esta Feria de las Artes Escénicas, la Casa de la Cultura fue el enclave donde se representó la historia escrita por William Shakespeare Otelo. En este caso, Clásicos Contemporáneos se encargó de dar forma escénica al texto. Por otro lado, el monasterio de San Francisco albergó un debate organizado por la Coordinadora de Ferias de Artes Escénicas del Estado (Cofae) y un coloquio acerca de la nueva ley de contratos del sector público.

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