Jazz

Para tiempos difíciles

  • El contrabajista Michael Formanek busca fundir la razón y la emoción en su nuevo proyecto, Elusion Quartet

El contrabajista estadounidense Michael Formanek (San Francisco, 1958). El contrabajista estadounidense Michael Formanek (San Francisco, 1958).

El contrabajista estadounidense Michael Formanek (San Francisco, 1958). / D. S.

"Crear música que sea inteligente y lógica, y que aun así tenga corazón y alma, puede ser muy difícil de lograr". El contrabajista Michael Formanek (1958) fija sus objetivos desde el primer párrafo del texto que acompaña al debut discográfico de su más reciente proyecto, Elusion Quartet.

El músico estadounidense ya había trabajado anteriormente como líder de otros cuartetos, pero esta flamante nómina de brillantes colaboradores parece directamente enfocada a encontrar ese espinoso equilibrio entre método y emoción que ha definido precedentes aventuras como el excelente The Distance (2016) a la cabeza de su Ensemble Kolossus de 19 músicos.

Su propia veteranía o la de Tony Malaby ligan a la perfección con el pujante empuje de dos sustanciales exponentes del jazz contemporáneo: la pianista canadiense Kris Davis y el percusionista Ches Smith.

Michael Formanek portada album Michael Formanek portada album

Michael Formanek portada album

La actitud de estos participantes se antoja crucial en un proyecto mucho más focalizado y exigido por lo que conlleva de implicación individual. Y Formanek logra aglutinar una rigurosa orquestación y una alternancia de solistas donde la cantidad no condiciona el rimo de una narración que congrega desde guiños al jazz de finales de los cincuenta y principios de los sesenta del pasado siglo –That Was Then– al efecto montaña rusa de This May Get Ugly.

Formanek también expresa en el título del álbum su preocupación por tiempos difíciles como los que les toca vivir a su país y al mundo en general. Y es que, a diferencia de lo que algunos piensan, el jazz actual no vive ajeno a la realidad política y social y lo expresa a su manera, agarrado a códigos y lenguajes comprensibles para cualquier aficionado con los oídos bien abiertos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios