Moda Loewe se estrena en la moda masculina de París

  • Con aires raperos e intelectuales, la firma de origen español desfila por primera vez en la Semana de la Moda parisina.

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Tras cinco años al frente de la dirección creativa de Loewe su diseñador, Jonathan Anderson, ha dado un paso inédito para la firma de origen español al presentar su colección masculina por primera vez en el marco de la Semana de la Moda de París. Un avance para la marca referente de pieles y accesorios, que con el creativo norirlandés se está convirtiendo además en una de las más deseadas dentro de la industria del lujo gracias a una combinación de artesanía, innovación e inspiración artística.Con el rapero C. Tangana como invitado en el backstage, Anderson fusiona el ambiente rapero con el intelectual en sus nuevas propuestas. La artesanía de Loewe se materializa así de forma inesperada, cuando los ideales de la sastrería contrastan con los deportes de equipo. Las prendas de exterior de shearling y lana de cashmere, en color camel, dan un toque especial a lo cotidiano. Los trampantojos cobran protagonismo en los copetes de lana y el cocodrilo estampado, culminados con lujosa piel pastel acolchada y abrigos de cashmere elaborados con bufandas de flecos."Anderson ha comprendido lo que buscábamos. Lo que hace es creativo pero deseable. A veces lo que es muy intelectual parece más bien una obra de arte, pero esto te dan ganas de llevarlo", afirma Sidley Toledano, presidente ejecutivo del grupo LVMH, al que pertenece la marca. Toledano dijo sentirse muy vinculado a Loewe por sus orígenes españoles –su padre nació en Marruecos cuando el país era una colonia de España– y consideró que Anderson (1984) respeta los códigos de la casa, poniendo en valor el saber hacer de sus talleres. "Pero le da una modernidad sin caer en la ropa de calle". Para el desfile de su colección invernal, que tuvo lugar en la sede de la Unesco junto a un decorado de obras de arte del artista alemán Franz Erhard Walther, Anderson sacó sus mejores armas: tejidos nobles, como lana de cashmere para los abrigos, elaborados con bufandas de flecos, y pieles en estampado de cocodrilo que sirve para decorar chaquetas y túnicas. Una silueta fluida para una "masculinidad incongruente" que enfrenta sastrería y prendas extraídas de los deportes de equipo. Los cardigans se llevaron anchos y decorados con cintas de cashmere, como si fueran del revés, para evocar "los procesos naturales de la artesanía", mientras que los trajes y chaquetas se colorearon en rosa, en una colección ligeramente más pop que las últimas de hombre que presentaba a puerta cerrada en la sede de Loewe en París. Otras firmas del mismo grupo LVMH, como Dior y Givenchy, también destacaron la semana pasada durante las presentaciones de sus colecciones otoño-invierno 2019/2020 su voluntad de crear un prêt-à-porter más sofisticado para poner en valor las técnicas de sus talleres. Una decisión que deja ver por dónde van las demandas de los clientes del lujo. La inspiración fue diversa, según declaró Anderson a los medios entre bambalinas, variando desde el mundo de la pesca al inicio de los años 80 e incluso al mundo vaquero del oeste o a la galaxia, que se vio por ejemplo en piedras preciosas decorando jerséis de lana estilo inglés.

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