Matrimonio de Josep Borrell y Cristina Narbona Amor y política casan bien

  • La noticia de la boda en verano de la pareja de políticos del PSOE sorprende después de 20 años de discreta convivencia.

Cristina Narbona y Josep Borrell, en un acto público de su partido. Cristina Narbona y Josep Borrell, en un acto público de su partido.

Cristina Narbona y Josep Borrell, en un acto público de su partido. / Efe

Nunca es tarde para casarse por amor. Eso han debido pensar Josep Borrell, el actual ministro de Asuntos Exteriores, de 71 años, y Cristina Narbona, presidenta del PSOE, de 66, quienes contrajeron matrimonio el pasado verano, aunque hasta el jueves no se hizo pública su unión. Borrell ocupaba ya los titulares el miércoles tras protagonizar una encendida disputa en el Congreso de los diputados con Gabriel Rufián y Jordi Salvador que acabó en un polémico escupitajo y con la expulsión de Rufián del hemiciclo. Tan solo 24 horas después, trascendió a los medios la boda secreta que Borrell y su pareja protagonizaron el mes de julio. Sin duda, el día más feliz de su vida que ve la luz en sus horas más amargas.

El ya matrimonio se dio el "sí, quiero" después de veinte años de discreta relación. Fue una ceremonia civil en la que los contrayentes estuvieron acompañados por un reducido número de amigos íntimos y familiares. Borrell y Narbona posaron felices junto a sus padres e hijos, pero se decidió que esas idílicas imágenes se quedaran en el ámbito familiar y no trascendieran a la prensa, celosos como han sido siempre ambos de su vida privada.

Josep y Cristina forman una familia bien avenida. Él tiene dos hijos, fruto de su extinto matrimonio con su ex esposa Carolina Mayeur, francesa de origen judío, a la que conoció en un kibutz de Israel. Joan, el mayor, es cónsul en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y antes se dedicó a la producción cinematográfica. El pequeño de sus hijos, Lionel, es piloto de la aerolínea Air Nostrum. "Mis hijos no lo han vivido bien. Crecieron sin mí, y me lo han reprochado alguna vez, aunque espero que me lo hayan perdonado. Me han salido magníficos, casi mejor que si me hubiera ocupado de ellos", reveló el ministro en 2011 en una entrevista para Vanity Fair. Por su parte, Cristina, hija de Pedro Narbona, célebre corresponsal de RNE en Roma, también está divorciada y tiene un hijo de una anterior relación.

Aunque lleve más de dos décadas con la presidenta del Partido Socialista, a Borrell le han perseguido durante años los comentarios sobre su vida personal. Él mismo, cuando era presidente del Parlamento Europeo y con motivo de su participación en un acto por el Día Internacional Contra la Homofobia, hizo alusión al hecho de que en España, cuando era candidato del PSOE para la presidencia del Gobierno, se le intentó descalificar diciendo que era gay.

"En mi vida política se me ha intentado desacreditar inventándose una historia acerca de mi presunta homosexualidad. Un intento de descrédito fue decir: no puede ser presidente del Gobierno, es homosexual. Tuve públicamente que desmentirlo diciendo al mismo tiempo que tenía todo el respeto por quienes tuviesen esta preferencia sexual", explicó entonces Borrell.

Era el año 2000 y Josep Borrell había derrotando en unas primarias del PSOE, por el 55% de los votos, a Joaquín Almunia, entonces secretario general del partido.

Las descalificaciones de "fascista" y "golpista" que le dedicó Rufián fueron calificadas por el veterano político catalán como "serrín con estiércol", acostumbrado como está él desde hace décadas a las críticas personales y las faltas de respeto, incluso referentes a su vida privada. Ahora sale a la luz su matrimonio con Narbona, un acontecimiento que sirve para edulcorar el amargo y vergonzoso rifirrafe político.

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