Patrimonio

Los patios de la Judería embellecen el primer fin de semana del festival

  • Las visitas se mantienen en una treintena durante la primera hora en estos recintos

  • Los cuidadores destacan la responsabilidad de los visitantes en el cumplimiento de las medidas sanitarias

Visitantes en uno de los patios de la ruta de la Judería Visitantes en uno de los patios de la ruta de la Judería

Visitantes en uno de los patios de la ruta de la Judería / Lolo Agredano

El primer fin de semana del Festival de Patios de Córdoba de otoño ha arrancado casi igual de tranquilo que el primer día, con la previsión de que más personas visiten este fin de semana los 51 recintos distribuidos en seis rutas que abrirán sus puertas por todo el Casco Histórico de la ciudad.

Una de esas rutas, la de la Judería, comprende siete patios más el del Museo de Bellas Artes de Córdoba. Una opción es iniciar el recorrido en el patio de arquitectura moderna de la calle Judíos, 6, una vivienda con más de 300 años de historia en la que los visitantes pueden disfrutar de un estilo barroco, azulejos marrones y azules, macetas rojas entre ventanas y balcones y una fuente central en forma de estrella, donde ahora predominan los verdes, como en la mayoría de los patios.

Tras visitar el patio de Céspedes, 10, que regenta Rosario Torrealba y escucharla contar cómo ha cuidado sus plantas este año, apenas cinco minutos caminando se llega al recinto de la calle Martínez Rucker, 1, que se encuentra en una pequeña calleja. Los visitantes son recibidos, como en todos en esta edición tan particular, por uno de los controladores que toma la temperatura y se asegura de que se cumpla con las medidas de seguridad y aforo, que en este patio, uno de los más grandes, alcanza las 15 personas.

Una de sus cuidadoras, Lourdes García, ha puesto de ejemplo la conducta de las personas que, hasta ahora, han pasado por su patio. "Ha sido todo muy fluido, sin aglomeraciones. La gente ha preferido entrar en grupos pequeños a pesar de que tenemos capacidad, han sido todos muy respetuosos con el uso de la mascarilla y el gel", ha explicado. 

Según García, los visitantes también han sabido "aceptar" la temporada otoñal. "No es mayo, y la gente acepta que no es la misma flora y se quedan encantados con la magia", dice esta cuidadora, para quien la experiencia también ha sido mucho más tranquila y fácil de apreciar. "Se disfruta más, sobre todo porque viene la gente de Córdoba", destaca.

Parte de la responsabilidad del cumplimiento de las medidas recae en los controladores. "Por favor, mantened la mascarilla puesta durante la visita e incluso en las fotos, y usad el gel hidroalcolóhico", repite la joven que recibe a los visitantes en el siguiente patio de la ruta, Julio Romero de Torres, 15. Este patio, que también es un apartamento turístico, recibió a 26 personas durante la primera hora de apertura este viernes, "un día mucho más movido que en la inauguración", según comenta la controladora, que lleva el número de personas que han accedido. 

La ruta de los patios se puede concluir en la calle Maese Luis, donde en pocos metros existen tres recintos. Luisa García, artesana y cuidadora del patio de la casa número 22, es una leonesa con 38 años afincada en Córdoba. Para ella, una amante de las plantas que ha participado en el certamen desde hace 20 años, los patios son visitables en cualquier época. "Yo me he sorprendido de los resultados. El jueves hubo gente todo el día, todos muy respetuosos y correctos", coincidió así con otros dueños de patios. 

Isabel López, del patio de la casa número 9, lamenta que las nuevas generaciones, en su mayoría, no puedan continuar con el legado de los patios y, además, que otros eventos se hayan perdido por la crisis sanitaria. Isabel da la bienvenida a su patio en una gran puerta de madera, paredes repletas de plantas y azulejos, pavimento de chino cordobés y una gran fuente de mármol blanco. 

La ruta concluye en el patio de la casa número 4, conocido como Patio de los Ladrillos por sus arcos de ladrillo de medio punto con columnas blancas de inspiración califal, donde predomina el sosiego y la tranquilidad, aunque esto signifique, claro está, el descenso en el número de visitas que han recibido en comparación con el mes de mayo de otros años, cuando no existía pandemia.

Así, con buen clima, tranquilidad y el cumplimiento de las medidas arranca el primer fin de semana del festival, cuando los patios estarán abiertos media hora más por la tarde, hasta las 21:00, y se espera un posible ascenso en las visitas debido al Puente del Pilar

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