Festival de Cine de Huelva | Inauguración La mano al público queda tendida en la gala de apertura

  • El Festival de Huelva arranca con poco ambiente popular en la calle pero con una gala entretenida, llena de argumentos para atrapar

  • La actriz Ingrid García-Jonsson recibe el Premio Luz

La 44 edición del Festival de Cine Iberoamericano ya está rodando. Empezó con una gala en la Casa Colón, la sede de la gran semana de cine onubense, y acaso quedó aislada como en una isla, aun en pleno centro de la ciudad. Había ambiente ayer en las calles; propio de un viernes y de la época prenavideña, pero dejó menos calor popular del esperado para la jornada inaugural. Una muestra de que esa declaración de intenciones formulada estos días por su director debe ser el gran objetivo de este certamen para recuperar el brillo que los años más oscuros se llevaron. Para retomar, sobre todo, la atención de Huelva para el mayor acto cultural que se celebra en toda la provincia onubense.

No es fácil la tarea en esta época actual de barbecho del Festival, pero en la gala de apertura se aventuró esa mano tendida al público para que se enganche a la oferta preparada este año, que tiene muchos y variados alicientes. Para todos los gustos.

Para empezar, el propio acto ya fue una sugerencia de que las cosas se pueden hacer de forma diferente; sin estridencias pero con voluntad de abrir el abanico. Hubo tres números musicales intercalados estratégicamente a cargo de la actriz y cantante Belén López. Y esa difícil papeleta que tienen los presentadores en actos de este tipo fue solventada con eficacia por la conocida actriz Mariola Fuentes y por el periodista Juan Carlos Roldán, andaluces ambos.

En un Festival de Huelva que se empeña ahora tanto en realzar lo local, hubo referencias a esa musicalidad común de la lengua española en andaluces y americanos, con guiño incluido a los niños de Castilla y León que tanto alaba la exministra Tejerina, y con demostración de dignidad con las letras andaluzas, Juan Ramón Jiménez a la cabeza.

En ese contexto verde y blanco tampoco faltó la mención al Día Mundial del Flamenco, coincidencia en la jornada de ayer, y la felicitación al cantaor onubense Arcángel por su Grammy Latino, seguida de una ovación.

Ingrid García-Jonsson sostiene la estatuilla del Premio Luz Ingrid García-Jonsson sostiene la estatuilla del Premio Luz

Ingrid García-Jonsson sostiene la estatuilla del Premio Luz / Josué Correa

Por eso tampoco desentonó en esta gala que se introdujera una entrega de premio honorífico, para aportar más ritmo y contenido, y para subrayar el orgullo por la patria chica con la entrega del Premio Luz a una sueca muy andaluza, de Sevilla, Ingrid García-Jonsson, arropada por la actriz Ester Expósito y el director Santi Amodeo, y, sobre todo, por su familia, para que quedara todo más cercano, más nuestro.

Ya confesó por la mañana la actriz que era momento de parar para ver el rumbo de su carrera; que pierde en peso con la estatuilla que se llevó a casa, según dijo ella misma, pero que está llena de aciertos, buenas decisiones y muchas ganas de hacer cine al otro lado del Atlántico. Lo hizo con aquel primer trabajo (“el primero por el que me pagaron”) en su primer gran viaje sola a Argentina; ahora mira “con ilusión” a los proyectos que tiene del otro lado.

Un festival ejemplar

Esta semana es buen momento para hacer contactos y abrir puertas en este Festival de Huelva que es “un ejemplo para nosotros”, apunta el presidente del Jurado, el dominicano Omar de la Cruz.

Agradecido está el director chileno Lucho Smok por presentar Swing aquí, película de apertura en estreno internacional. Una comedia, para empezar, en el año que la comedia se dignifica con apartado propio: un gancho para atrapar nuevos espectadores. Es una invitación a la ciudad para que se reencuentre con el Iberoamericano, para que vuelva la mirada de nuevo, para que tome la mano tendida. Porque ésta es su fiesta.

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