Space dogs | Festival de Cine de Sevilla Elegidos para la gloria espacial

Un pariente cercano de uno de los primeros cosmonautas Un pariente cercano de uno de los primeros cosmonautas

Un pariente cercano de uno de los primeros cosmonautas

Las primeras imágenes de Space dogs nos muestran planos de archivo en los que se ve una serie de reentradas en la atmósfera terrestre de cápsulas espaciales; pero eso es en realidad lo que creemos estar viendo guiados por esa parsimoniosa voz en off rusa que nos recuerda otras voces en off de otros cines soviéticos ya desaparecidos. Lo que en realidad vemos se parece más a una serie de manchas y colores mucho más cercanos a la abstracción que a un cine figurativo.

Hay un cortocircuito entre la indefinición formal y cromática del espacio (la imagen) y la narración (la voz) que pugna por llevarnos de vuelta a la Tierra, narrándonos el cruel destino de perros, chimpancés, tortugas, etc., sacrificados en pos de la carrera espacial. Finalmente vence la peor opción posible, la del retorno a casa, al asfalto, la de resolver el dilema de a qué altura se debe filmar a un animal, colocándose los cineastas también a cuatro patas, como si ese gesto ridículo, e inmoral, bastara para solidarizarse con el hermano perro y limpiar sus conciencias por tanta bestezuela ofrecida a las fauces del espacio infinito.