Lucha contra la pandemia

La carrera por la vacuna desata una ola de ciberataques contra investigadores en España

  • La directora del CNI alerta de que el objetivo de los 'hackers' es el robo de la propiedad intelectual e industrial

La directora del CNI, Paz Esteban. La directora del CNI, Paz Esteban.

La directora del CNI, Paz Esteban. / M. G.

La carrera por lograr la vacuna contra el Covid-19 ha provocado una campaña de ciberataques “especialmente virulenta” contra el sector sanitario, la industria farmacéutica y los centros de investigación en España y el resto del mundo impulsada por “actores estatales o no”. 

Así lo ha explicado este viernes la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, en su intervención en el seminario de Seguridad y Defensa, organizado por la Asociación de Periodistas Europeos con el título “Amenazas desde el ciber espacio”. 

“La pugna por la vacuna es un aliciente más que sobrado para que actores, estatales o no, hayan emprendido una campaña de ataques especialmente virulenta no solo en España, sino en todos los países”, ha explicado. 

Por ello, el CNI ha compartido información con los servicios de seguridad de otros países sobre las actividades de "ciberespionaje, que todos hemos sufrido sobre organismos nacionales y las instituciones involucradas en las investigaciones para desarrollar la vacuna”. 

Robo de propiedad intelectual

El objetivo de estos ataques es, principalmente, “el robo de propiedad intelectual e industrial, y es rentable ya que, de tener éxito, permite ahorrar tiempo y recursos en investigación científica y desarrollo tecnológico”. 

Así, el CNI ha constatado que el crecimiento de ciberataques ha sido uno de los “efectos inmediatos del Covid-19; no ha sido generador de nuevos riesgos, sino un acelerador de tendencias, un elemento disruptivo e inesperado, un cisne negro” como se llama a cualquier “suceso improbable, que sucede por sorpresa y termina teniendo un gran impacto”. 

Según Esteban, estos grandes ataques suelen estar patrocinados por “Estados o por grandes grupos cibercriminales cada vez más difíciles de identificar” puesto que dedican grandes recursos técnicos y económicos a la ocultación de su origen real. 

Así, los Estados suelen trabajar con estructuras de inteligencia o con proxies como empresas tecnológicas, hackers o ciberdelincuentes de los que se vale para ocultarse y ejecutar acciones ofensivas que no pueden ser fácilmente atribuibles. 

Según la directora del CNI, “España, per se y como miembro de organismos internacionales como OTAN o la UE, continúa siendo objeto de constantes intentos de ataques de parte de actores estatales o de grupos esponsorizados por ellos, y no es previsible que esta tendencia deje de crecer”. 

Por ello, “el CNI no ha bajado la guardia” y desde marzo se esfuerza por garantizar la ciberseguridad de los servicios públicos, “especialmente el sanitario y el tejido industrial y productivo”, ha asegurado. 

China echa balones fuera

China ha pedido este viernes por su parte que se dejen de "sacar conclusiones temerarias, sin ninguna prueba en absoluto" en relación con el supuesto robo de información de la vacuna española del Covid-19 por parte de hackers chinos.

Desde hace bastante tiempo estamos escuchando estas acusaciones contra China de usar a hackers para robar información de vacunas de otros países; hemos visto informaciones que son realmente rumores", ha dicho el portavoz de Exteriores chino, Wang Wenbin en su rueda de prensa diaria.

El portavoz ha recalcado que China se opone a "cualquier forma de ataques y actividades criminales" y ha asegurado que "este asunto debe resolverse con diálogo y cooperación" entre los países y otras partes implicadas.

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